El proyecto transformará el antiguo Centro Acuático de Madrid, un símbolo de los fracasos olímpicos de la ciudad, en un espacio multifuncional. La concesión, que se extiende por 75 años, permitirá al club deportivo construir y explotar un pabellón para macroconciertos, un hotel y un centro universitario, entre otras instalaciones.
El alcalde de Madrid ha elogiado la iniciativa, calificándola como “el mejor complejo deportivo, cultural, universitario y de ocio de cualquier ciudad de Europa”. Ha destacado que los 65.000 metros cuadrados de este desarrollo, junto con la Ciudad del Deporte que el club ya construye en el barrio de San Blas, crearán un ámbito concentrado único para diversas actividades.
“"La grandeza reside en cómo nos levantamos después de caer."
El futuro recinto de conciertos, descrito como “la mejor arena del mundo”, está diseñado para albergar residencias de artistas, especialmente de música latina, con la colaboración de la promotora Live Nation. También se ha mencionado la participación de la empresa GoFit para la gestión de dotaciones deportivas y la universidad Alfonso X El Sabio, que establecerá un nuevo centro.
A pesar del entusiasmo municipal, el proyecto enfrenta un obstáculo legal. En diciembre, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) anuló el plan especial sobre el Centro Acuático de La Peineta, cuestionando el interés general de la operación y la justificación del cambio de usos de la parcela, originalmente destinada a proyectos olímpicos fallidos.
No obstante, la concesión demanial sigue adelante. La empresa Barsento SL, creada por el club deportivo en asociación con Live Nation y Oak View Group (OVG), será la encargada de gestionar los 90.000 metros cuadrados de edificabilidad de la parcela ES-01 hasta el año 2100. Esta iniciativa complementa la Ciudad del Deporte del club, que ya se desarrolla en otras parcelas municipales.
El estudio económico del proyecto prevé una inversión de 407 millones de euros por parte de Barsento, con una recuperación estimada entre 19 y 21 años. Se proyecta que la facturación del complejo alcance los 145 millones de euros en 2045 y los 445 millones para el final de la concesión en 2100, con beneficios anuales de unos 95 millones de euros antes de impuestos.
El Ayuntamiento de Madrid recibirá un canon de explotación que comenzará en 300.000 euros anuales y aumentará a 1,4 millones en 2051, llegando a 6,6 millones al final de la concesión. El pabellón cubierto, con una inversión de 260 millones, tendrá una capacidad para 20.000 espectadores, convirtiéndose en uno de los más grandes de España, compitiendo con el Roig Arena de Valencia y el Movistar Arena de Madrid.
La oposición ha expresado “dudas sobre la legalidad de la operación”. Un concejal portavoz de Urbanismo del Grupo Municipal Socialista ha criticado que el Ayuntamiento impulse un proyecto de 360 millones de euros en una parcela pública que debería ser equipamiento deportivo público, apostando por la privatización. Ha señalado la anulación del plan especial por el TSJM y la falta de claridad sobre un posible recurso al Tribunal Supremo.
“"Tenemos serias dudas sobre la legalidad de la operación: el plan especial que permitía estos usos fue anulado por el TSJM en diciembre. Nadie ha aclarado si se ha recurrido al Supremo."
Por su parte, la portavoz de Más Madrid en la Comisión de Urbanismo ha afirmado que el anuncio confirma que “el patrimonio público de todos los madrileños queda al servicio de intereses privados”. Ha concluido que el Ayuntamiento se expone a indemnizaciones, retrasos y litigios si continúa con la adjudicación del Centro Acuático.




