A un mes de la llegada de León XIV a Madrid, su visita, programada entre el 6 y el 9 de junio, está generando tanto expectativas como inconvenientes. El Ayuntamiento de Madrid ha reconocido el “reto logístico” que supone el evento, que implicará la acogida de una gran multitud de visitantes y la necesidad de dispositivos de seguridad ambiciosos.
Uno de los aspectos más polémicos es la utilización de espacios municipales para albergar a peregrinos. El colegio público Méjico, ubicado en el barrio de San Pascual, en el distrito de Ciudad Lineal, ha sido uno de los centros seleccionados. Esta decisión ha causado malestar entre las familias, ya que el centro tenía prevista una actividad especial, la “noche mágica”, que ahora deberá ser aplazada.
“"Sí, somos uno de los agraciados con la visita del Papa."
La asociación de padres y madres (AMPA) del colegio expresa su enfado, ya que la actividad es una tradición anual con planificación previa que, a su juicio, ha sido “ignorada” por el Ayuntamiento. Habían recibido una autorización municipal el 22 de abril para usar las instalaciones fuera del horario habitual, pero pocos días después la dirección del centro les informó de la suspensión.
Fuentes municipales del Ayuntamiento de Madrid han asegurado que el proceso de selección de centros ha priorizado aquellos donde no se interfiera con la docencia y que cuenten con espacios adecuados para la acogida. Confirman haber recibido peticiones de la Archidiócesis y que la viabilidad de los edificios públicos se está analizando con los 21 distritos de Madrid.
La cesión temporal de estas instalaciones para un evento religioso, que afecta la actividad ordinaria de centros públicos, no ha sido bien recibida. La AMPA lamenta que, a diferencia de otros colegios concertados y católicos de la zona con mejores instalaciones, el colegio Méjico, que carece de vestuarios, haya visto su gimnasio afectado. La “noche mágica” iba a utilizar este pabellón y el patio del colegio.
La actividad, que incluía juegos y una cena financiada por las familias, había sido autorizada por la Junta Municipal de Ciudad Lineal para el 5 de junio. El permiso establecía condiciones como la prohibición de usar la cocina y la designación del gimnasio como zona para dormir, exigiendo una póliza de responsabilidad civil de 300.000 euros.
Hasta la fecha, el Ayuntamiento de Madrid no ha especificado los criterios de selección ni si se consideró la actividad programada del colegio Méjico. Tampoco se ha confirmado a las familias si la actividad lectiva se reanudará con normalidad el lunes siguiente a la visita papal. La AMPA ha sopesado otras fechas para su evento, aunque considera la situación injusta y advierte que no ha recibido una denegación oficial por escrito de su solicitud inicial.




