Las previsiones meteorológicas apuntan a un trimestre estival con temperaturas que podrían situarse entre 1,5 y 3 grados por encima de la media histórica en regiones como la Comunidad de Madrid, ambas Castillas y Extremadura. El centro de la península se perfila como la zona donde el calor podría ser más acusado respecto a los valores habituales.
Aunque aún es pronto para confirmar olas de calor, la tendencia observada en años recientes sugiere una "bastante probable" probabilidad de episodios de temperaturas extremas durante los próximos tres meses, según Samuel Biener, climatólogo de Meteored. No se identifican señales claras de anomalías térmicas significativas en el extremo suroeste peninsular ni en Canarias.
En cuanto a las precipitaciones, se espera que el trimestre sea algo más húmedo de lo normal en el Pirineo, el Sistema Ibérico sur, la vertiente mediterránea y Canarias. Esta tendencia se asocia a un mayor desarrollo de tormentas durante el verano, lo que podría incrementar la actividad tormentosa en estas áreas.
Biener recuerda que la predicción de precipitaciones, especialmente las de carácter tormentoso, es compleja y sujeta a cambios. La influencia del fenómeno El Niño en las temperaturas estivales españolas no es directa, siendo otros factores atmosféricos como el chorro polar determinantes en el patrón climático veraniego de la Península Ibérica.
Esta previsión confirma una tendencia creciente hacia veranos más exigentes térmicamente, con especial impacto en regiones interiores como la Comunidad de Madrid. Los episodios de calor intenso plantean desafíos para la salud pública, el consumo energético y la vida cotidiana, subrayando la necesidad de sistemas de alerta temprana y medidas de adaptación.




