La inversión prevista para esta transformación asciende a 2,9 millones de euros. Las obras, que se espera que comiencen durante el último trimestre de este año, priorizarán la conservación de los elementos arquitectónicos originales de la vivienda, construida en 1927, adaptándola para albergar usos museísticos y culturales.
Se buscará recuperar la mayor cantidad posible de suelos originales y se respetará la distribución que el inmueble adquirió tras la reforma de la década de 1940. La planta baja sufrirá modificaciones mínimas para preservar su disposición y acabados, y albergará pequeños espacios museográficos con fotografías y escenas de la época en que Aleixandre residió allí.
El acceso principal para visitantes se habilitará a través del semisótano, por la calle del Atajo, permitiendo la recepción de grupos numerosos y visitas escolares sin afectar la entrada original de la vivienda.
El proyecto de rehabilitación incluirá un plan de paisajismo para recuperar el histórico jardín de Velintonia, incluyendo su emblemático cedro libanés. Paralelamente, se llevará a cabo una intervención arqueo-paleontológica obligatoria, dado que el inmueble se encuentra en una zona arqueológica.
Estas actuaciones, licitadas a través de Planifica Madrid, buscan preservar el carácter de Velintonia como lugar de creación y encuentro literario, acondicionándola para su nueva función. La previsión es que la Casa de la Poesía abra sus puertas al público en 2027, coincidiendo con el centenario de la Generación del 27 y los 50 años de la concesión del Premio Nobel de Literatura a Vicente Aleixandre.
Velintonia fue un punto de encuentro clave para figuras literarias del siglo XX como Dámaso Alonso, Gerardo Diego, Luis Cernuda, Rafael Alberti, Federico García Lorca y Miguel Hernández. Recientemente declarada Bien de Interés Cultural (BIC) por su importancia para la poesía española contemporánea, se unirá a la red de espacios literarios de la región.
La futura Casa de la Poesía buscará recuperar el espíritu de las tertulias literarias y apoyar a jóvenes poetas mediante diversas actividades, enmarcando su apertura en la programación del centenario de la Generación del 27.
Vicente Aleixandre se instaló en esta vivienda en 1927, convirtiéndola en un centro neurálgico de la vida cultural madrileña. Tras su regreso en 1940, la casa se dividió en dos viviendas. Tras el Nobel de Literatura en 1977 y la muerte del poeta en 1984, la Comunidad de Madrid adquirió el inmueble.




