La Asociación Vecinal Lucero ha aprovechado la reciente visita de figuras públicas para visibilizar las "carencias y necesidades" de su barrio, que consideran desatendidas por las autoridades municipales y autonómicas. Señalan que, si bien comparten problemas generales de Madrid como la dificultad de acceso a vivienda digna, el empleo precario y la conciliación, existen problemáticas específicas en la zona.
Entre las principales quejas destaca la paralización del proyecto de "La Plaza Cívica del Lucero", un equipamiento prometido hace ocho años y que, según la asociación, el actual Gobierno municipal ha detenido sin perspectivas de reactivación. Asimismo, un solar histórico en la calle Luis Pando, de titularidad municipal, permanece abandonado.
La limpieza urbana es otro punto crítico. Los residentes describen el barrio como "sucio", criticando la insuficiencia en la frecuencia de recogida de basuras, barrido y riego. Denuncian que el Ayuntamiento no controla la acumulación de enseres y que los desperfectos y restos en las calles, especialmente en la parte antigua, "se eternizan".
La asociación también expresa preocupación por la posible reactivación de puntos de venta de drogas, aunque la actividad sea menor actualmente. Además, critican una "incomprensible autorización administrativa" para una discoteca en los bajos de un edificio de viviendas en la calle de la Alhambra, lo que dificulta el descanso de los vecinos.
El colectivo vecinal lamenta que, a pesar de haber puesto el barrio "en el mapa", sus problemas fundamentales persisten. Cuestionan si situaciones de solares abandonados, suciedad o molestias "insufribles" serían toleradas en zonas de mayor nivel de Madrid, concluyendo que para el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, su barrio ha sido y temen que siga siendo "invisible" tras la visita.




