La Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid ha expresado la inquietud de los habitantes de Conde de Casal, la Avenida del Mediterráneo y calles cercanas, quienes sufren un “ruido ensordecedor a deshoras” y carecen de datos sobre las medidas de seguridad, los niveles de vibración, las afectaciones a los edificios y los planes de emergencia.
Aunque los vecinos reconocen la importancia de mejorar la red de transporte público, consideran “inaceptable” la falta de comunicación clara y transparente con los afectados por los trabajos.
En una reunión celebrada el 21 de abril, los residentes de Retiro reportaron incidentes graves en inmuebles, incluyendo desprendimientos de cascotes tras episodios de fuertes vibraciones. Algunas comunidades tuvieron que instalar mallas de protección costeando ellos mismos los gastos.
El 2 de mayo, una tubería de gas se rompió durante las obras, provocando una fuga. Los vecinos lamentan que solo se les indicara cerrar las ventanas a quienes preguntaron, sin aviso previo ni información sobre los riesgos.
“"Los niveles de ruido superan los límites permitidos, situación constatada por la Policía Municipal. Sin embargo, las denuncias presentadas no han recibido respuesta."
Los afectados exigen que se respete el descanso nocturno entre las 23:00 y las 8:00 horas, ya que los trabajos, según denuncian, se extienden desde las 7:00 hasta la 1:00.
Asimismo, los residentes alertan sobre un aumento de la inseguridad debido a la falta de iluminación y la creación de pasillos estrechos entre vallas, que generan zonas con poca visibilidad. Se han registrado atracos en estos puntos, lo que ha incrementado la sensación de miedo entre personas mayores y vecinos con movilidad reducida.
Las obras han eliminado aproximadamente 135 plazas de aparcamiento, incluyendo las reservadas para personas con discapacidad, y han causado cortes de tráfico, afectaciones a la M-30 y dificultades de acceso a viviendas y comercios.
Los vecinos han acordado solicitar reuniones formales con la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, enviar un escrito al Defensor del Pueblo, pedir una inspección de trabajo y participar en el próximo Pleno del distrito de Retiro. También reclaman una comisión de seguimiento con participación vecinal, acceso a las mediciones topográficas y de vibraciones, información sobre los umbrales de seguridad y un cronograma actualizado de las obras.
“"Serán unos meses que hay que sufrir, aunque el resultado final será muy positivo."
El consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructuras ha pedido disculpas por las molestias, pero ha defendido la necesidad de las obras, asegurando que mejorarán la ciudad y que la Comunidad cumple el horario autorizado por el Ayuntamiento de Madrid.




