Vecinos de Chamartín se oponen a la 'Torre Panorama', la noria más alta de Europa

Residentes temen el impacto en la calidad de vida y la movilidad por la propuesta de una noria de 260 metros en Madrid Nuevo Norte.

Imagen de una noria gigante en construcción junto a rascacielos en Madrid.
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Imagen de una noria gigante en construcción junto a rascacielos en Madrid.

La propuesta de construir la 'Torre Panorama', una noria de 260 metros en Madrid Nuevo Norte, genera rechazo vecinal en Chamartín por su impacto en la calidad de vida y movilidad.

La posibilidad de que Madrid acoja la que sería la noria vertical más alta del mundo ha desatado una nueva controversia vecinal en el distrito de Chamartín. La iniciativa, denominada 'Torre Panorama' e impulsada por Madrid Foro Empresarial, plantea erigir una estructura de ocio de 260 metros de altura en una parcela cercana a Madrid Nuevo Norte, en las proximidades de las Cuatro Torres y del Hospital Universitario La Paz. Si bien se presenta como un futuro icono internacional, los residentes locales expresan su preocupación por la amenaza que supone para la tranquilidad del barrio.
Este proyecto no es nuevo; sus orígenes se remontan a 2020, cuando el Ayuntamiento de Madrid barajó la idea de instalar una noria panorámica en el parque Enrique Tierno Galván, en el distrito de Arganzuela. Aquella propuesta inicial ya encontró una fuerte oposición vecinal, que argumentaba una alteración significativa en la vida del barrio, masificación turística y pérdida de espacios para los residentes.
La ubicación actual en Madrid Nuevo Norte presenta características diferentes. Con una inversión estimada de 300 millones de euros, el objetivo principal es potenciar la actividad económica y reforzar la imagen internacional de Madrid. Sin embargo, para los vecinos del barrio Castilla, este potencial "atractivo turístico de primer orden" tendría consecuencias directas en su día a día. Quique Hernández, vecino de la Colonia San Cristóbal y miembro de la asociación vecinal San Cristóbal Barrio Castilla, ha alertado sobre la falta de transitabilidad que el proyecto podría generar, dada la proximidad a una colonia residencial de 800 viviendas.
Los residentes consideran que el barrio ya soporta una presión considerable debido a los desarrollos de Madrid Nuevo Norte, incluyendo nuevas torres y transformaciones viarias. La llegada de una macro infraestructura turística es vista como un elemento que podría acelerar aún más estos cambios. "No nos queremos convertir en la Gran Vía", ha manifestado Hernández, expresando el temor a perder la tranquilidad del barrio.
Las principales inquietudes se centran en el impacto sobre la movilidad. Los vecinos temen que la afluencia masiva de visitantes sature los accesos, afectando los desplazamientos cotidianos y los servicios públicos. Las asociaciones alertan sobre el posible incremento de la congestión por visitantes, autobuses y vehículos privados en las inmediaciones de La Paz, Fuencarral y Madrid Nuevo Norte. "¿Nadie ha pensado en la repercusión que puede tener en el transporte público, el tránsito rodado, la cantidad de personas que pueden pasar a diario por aquí? ¿Nadie ha pensado en eso? O la hora de apertura y cierre, la tranquilidad de los vecinos", resumió el portavoz vecinal.
La cercanía al Hospital La Paz es otro punto crítico. Los residentes advierten que cualquier aumento significativo del tráfico o de la afluencia de personas podría afectar negativamente el funcionamiento de un entorno que requiere accesibilidad y calma. Además, la parcela prevista para la noria alberga actualmente el centro de mayores, que, según los vecinos, desaparecería, argumentando que la prioridad debería ser reforzar los servicios para el vecindario.
La monumentalidad de la 'Torre Panorama', con sus 260 metros, superaría a las Cuatro Torres y alteraría irreversiblemente la identidad del barrio, caracterizado por edificaciones de menor altura. "Ya tenemos las Cuatro Torres que proyectan sombras en verano. Los cristales hacen esto de lupas y también aquí nos van a meter una estructura enorme", señaló Hernández.
Ante esta situación, las asociaciones vecinales preparan nuevas acciones de protesta, incluyendo campañas informativas, distribución de carteles y recogidas de firmas. Por el momento, el Ayuntamiento de Madrid no ha confirmado la ejecución del proyecto, señalando que "nada está decidido", a pesar de la presentación pública de Madrid Foro Empresarial.