Esta partida económica se destinará a cubrir los costes operativos y técnicos necesarios para la transformación del ámbito. Entre las actuaciones previstas se incluyen las obras de urbanización, la planificación integral del proyecto, la gestión de la entidad y la ejecución de las conexiones exteriores imprescindibles para el funcionamiento del futuro barrio.
Las labores de adecuación del terreno ya han comenzado con el derribo de infraestructuras que no cuentan con protección. Actualmente, se trabaja en la redacción definitiva del proyecto de urbanización, un documento que todavía debe recibir el visto bueno del Ayuntamiento de Madrid.
El proyecto se posiciona como una de las intervenciones de regeneración urbana pública más relevantes de España, abarcando una superficie total de 211 hectáreas. El plan urbanístico reserva una cuarta parte del suelo para uso residencial, mientras que el resto se distribuirá entre equipamientos, calles, espacios públicos y zonas verdes.
La oferta habitacional incluirá opciones tanto de compra como de alquiler, con precios limitados para facilitar el acceso a hogares con rentas de entre 2 y 7,5 veces el IPREM. Además, el diseño contempla la plantación de más de 5.300 árboles y la creación de 154.000 metros cuadrados de áreas verdes, junto con la mejora de las infraestructuras de transporte y el soterramiento de la A-5.




