Tensión en el Ayuntamiento de Madrid por el acceso al Salón de Comisiones

El Pleno aprueba un sistema de invitaciones que limita los asientos para el público general, generando críticas de la oposición.

Fachada de piedra de un ayuntamiento de Madrid con balcón y barandillas de hierro, luz cálida de la tarde.
IA

Fachada de piedra de un ayuntamiento de Madrid con balcón y barandillas de hierro, luz cálida de la tarde.

El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado una nueva normativa que restringe el acceso libre al Salón de Comisiones, asignando la mayoría de los asientos a invitaciones de los partidos políticos, lo que ha generado fuertes críticas de la oposición.

Un nuevo foco de tensión política se ha encendido en el Ayuntamiento de Madrid. El presidente del Pleno, Borja Fanjul, ha aprobado una resolución que modifica las condiciones de acceso de los ciudadanos al Salón de Comisiones de la Plaza de la Villa. Aunque la normativa mantiene el aforo total en 16 butacas, introduce un sistema de reparto fijo que limita a solo seis los asientos disponibles para el público general, asignando las diez restantes a invitaciones controladas por los propios partidos políticos.
La medida ha provocado la indignación en bloque de la izquierda en el Palacio de Cibeles, que denuncia un intento deliberado por debilitar la fiscalización ciudadana. La resolución firmada esta semana da un giro a la normativa que regulaba estas salas desde el 21 de enero de 2020. Con las nuevas directrices parlamentarias, la distribución de butacas queda configurada de la siguiente manera: Público general: 6 asientos; Grupo Municipal Popular (PP): 5 invitaciones; Más Madrid: 2 invitaciones; Grupo Municipal Socialista (PSOE): 2 invitaciones; Vox: 1 invitación. La asignación para los partidos se ha diseñado respetando la proporcionalidad numérica emanada de las urnas en las últimas elecciones municipales.
Para la portavoz del Grupo Municipal Socialista, Reyes Maroto, esta remodelación del espacio institucional supone un "nuevo agravio a la democracia" orquestado por el Ejecutivo del alcalde, José Luis Martínez-Almeida. Maroto ha calificado la estrategia de "política mordaza" a la participación ciudadana y ha advertido que la medida tendrá una contundente "respuesta en las urnas".
Por su parte, la portavoz de Más Madrid, Rita Maestre, ha elevado considerablemente el tono de la crítica al referirse directamente al papel del presidente del Pleno. Maestre ha asegurado ver a Borja Fanjul como "un matón de discoteca" que "restringe" el acceso al Salón de Comisiones de la Plaza de la Villa, "la casa de todos los madrileños", interpretando este movimiento como una aversión del alcalde a la diversidad y al tejido asociativo madrileño.
Como contraparte a las quejas de la oposición, el Grupo Municipal Popular ha salido en defensa de la medida a través de su portavoz, Carlos Izquierdo, quien ha negado rotundamente cualquier tipo de censura. El representante del PP ha aclarado que la capacidad del Salón de Comisiones no ha sufrido ninguna variación y que la intención de Borja Fanjul ha sido simplemente "ordenar de forma transparente" la asistencia al recinto, tildando de "desafortunadas" las valoraciones del PSOE.
Además, el portavoz popular ha aprovechado para lanzar un ataque contra la portavoz socialista, cuestionando los estándares de "democracia en el PSOE" y emplazando a Reyes Maroto a reflexionar sobre la situación interna de su partido.