La tensión política en el Ayuntamiento de Madrid se manifestó en el último Pleno, donde el Gobierno municipal se enfrentó a duras críticas por parte de los grupos de la oposición, PSOE y Más Madrid. El debate principal giró en torno a la decisión del consistorio de obligar a Casa Árabe a abandonar las Escuelas Aguirre antes del inicio de las obras de rehabilitación del edificio.
El concejal socialista Pedro Barrero acusó al Ejecutivo de Martínez-Almeida de actuar con precipitación y urgió a buscar una solución que compatibilice la reforma del inmueble con la continuidad de la institución, a la que calificó de "estratégica" para la proyección internacional de Madrid. Por su parte, la concejal de Más Madrid, Carolina Elías, enmarcó la decisión en una política cultural "sectaria", sugiriendo que responde más a una motivación política que técnica y poniendo en riesgo uno de los principales espacios de diálogo cultural de la capital.
La respuesta del Gobierno municipal llegó de la mano de la concejala-presidenta del distrito de Salamanca, Cayetana Hernández de la Riva, quien negó cualquier motivación ideológica. Aseguró que la actuación responde a "responsabilidad y gestión" y se basó en informes del Tribunal de Cuentas que advertían de una "situación financiera crítica" y "irregularidades en la contratación pública" en Casa Árabe.
Sin embargo, el debate sobre las consecuencias para la proyección internacional de Madrid y el futuro de la institución continuó. Pedro Barrero cuestionó que el Ayuntamiento no aclare el uso futuro del edificio una vez que Casa Árabe lo abandone, sembrando dudas sobre un "destino" ya decidido. La delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, rechazó que la salida de Casa Árabe menoscabe el peso internacional de la capital, defendiendo la oferta cultural de Madrid.
El primer gran enfrentamiento de la sesión tuvo como protagonistas a José Luis Martínez-Almeida y Rita Maestre. La portavoz de Más Madrid criticó que Madrid se haya convertido en un "parque temático" para "grandes fortunas", mientras los trabajadores "tienen que vivir en otra ciudad". Martínez-Almeida respondió catalogando a Maestre de "élite extractiva" y "líder del absentismo laboral" en el Ayuntamiento.
Posteriormente, la portavoz municipal del PSOE, Reyes Maroto, afrontó su primer gran cara a cara con el alcalde como candidata confirmada para las elecciones de 2027. Maroto denunció el aumento de las desigualdades y la política de vivienda, acusando al alcalde de "desmantelar la red de espacios de igualdad" y "amparar la violencia" al mantener su respaldo al alcalde de Móstoles investigado por acoso. El alcalde respondió irónicamente que "Madrid no necesita resiliencia ecofeminista" y cargó contra el PSOE por la ley del "solo sí es sí".
El debate concluyó sin avances claros sobre el futuro de Casa Árabe, cuya fecha límite de desalojo se mantiene para el 1 de septiembre, mientras el Ayuntamiento sigue sin concretar su ubicación provisional ni el uso futuro del edificio. La oposición considera esta incertidumbre un síntoma de improvisación.




