Talleres de nutrición en colegios de Madrid fomentan hábitos saludables desde la infancia
Un programa innovador utiliza el juego para enseñar a alumnos de Primaria sobre alimentación equilibrada en distritos vulnerables de la capital.
Por Alberto Delgado Sanz
••3 min de lectura
IA
Imagen genérica de niños aprendiendo sobre nutrición en un aula.
Alumnos de tercero y cuarto de Primaria en diversos centros de Madrid están participando en talleres interactivos que les enseñan conceptos clave de nutrición, promoviendo hábitos saludables desde edades tempranas.
El programa “Nutrición y salud, asignatura pendiente”, impulsado por Salud Ambiental en la Escuela, busca inculcar conocimientos sobre macronutrientes, grasas saludables y frecuencia de consumo mediante actividades lúdicas. Esta iniciativa se ha extendido por una veintena de centros públicos y concertados en distritos como Carabanchel, Usera y Puente de Vallecas, alcanzando a unos 1.200 alumnos a través de más de 50 talleres durante los meses de marzo, abril y mayo.
“
"Se está viendo que hay una clara correlación entre la obesidad infantil y hábitos menos saludables en las familias con menos recursos. Por eso el programa se centra en los distritos con mayores índices de vulnerabilidad."
Los talleres, lejos de ser clases teóricas, comienzan con preguntas que invitan a la reflexión, como “¿Por qué comemos?” o “¿Qué necesita el cuerpo para funcionar?”. A partir de ahí, los niños aprenden a identificar nutrientes y a clasificar alimentos, desmitificando ideas erróneas como que todas las grasas son perjudiciales. La gamificación es una herramienta clave en este proceso.
Una de las actividades centrales es el diseño de un plato saludable, que debe incluir mitad de verduras y frutas, un cuarto de proteínas y otro de cereales integrales, siempre acompañado de agua. La dinámica concluye con el “semáforo alimentario”, un sistema visual que clasifica los alimentos en consumo diario (verde), semanal (amarillo) y ocasional (rojo).
“
"La presión social y la publicidad influyen mucho. Es un problema global."
El programa también aborda la influencia de la presión social y la publicidad en los hábitos alimentarios. Se anima a los alumnos a analizar sus meriendas y a considerar alternativas más saludables, como frutas o frutos secos, en lugar de bollería industrial. El objetivo es que los niños actúen como transmisores de estos conocimientos en sus hogares, llevando materiales y guías con ideas para desayunos y almuerzos saludables.
La reciente entrada en vigor del Real Decreto de comedores escolares, impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, marca un punto de inflexión en la alimentación en España. Esta normativa, aplicada desde el mes pasado, convierte en obligatorios criterios que antes eran solo recomendaciones, buscando garantizar una alimentación saludable y sostenible para todo el alumnado y reducir las desigualdades en entornos socioeconómicos vulnerables.
“
"Es un acierto total. Los niños ahora tendrán acceso a una comida equilibrada, al menos en el colegio."
El decreto establece una planificación más estricta, con frecuencias obligatorias de consumo de ciertos alimentos, y limita el uso de fritos y ultraprocesados, mientras potencia la presencia de frutas, verduras, legumbres y productos de temporada. En este contexto, la escuela y los talleres de nutrición se presentan como herramientas fundamentales para sembrar cambios a pequeña escala, con la esperanza de que los niños desarrollen una nueva perspectiva sobre lo que comen.