La Sierra de Guadarrama anilla 2.000 pollos de buitre negro

El Parque Nacional consolida su papel como refugio de una de las colonias de esta rapaz más importantes del mundo tras casi tres décadas de seguimiento.

Buitre negro posado en una roca en la Sierra de Guadarrama.
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Buitre negro posado en una roca en la Sierra de Guadarrama.

El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama ha alcanzado la cifra de 2.000 pollos de buitre negro anillados desde 1997, consolidando la zona como un refugio clave para la especie.

El Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama ha alcanzado la cifra redonda de 2.000 pollos de buitre negro anillados desde que en 1997 se iniciara el programa de seguimiento. Este trabajo continuado durante casi treinta años ha convertido a la zona en un referente para la conservación de esta rapaz en Europa.
La Zona de Especial Protección de Aves (ZEPA) del Alto Lozoya, en el corazón de esta sierra madrileña, alberga 185 parejas reproductoras, lo que la sitúa como una de las colonias más relevantes de España y del mundo para la especie.
El anillamiento de cada ave marcada proporciona información vital para seguir su evolución, movimientos y comportamiento. Gracias a este seguimiento, los técnicos han podido estudiar cambios en sus hábitos alimentarios y abordar cuestiones como enfermedades, parásitos, gripe aviar o el virus del Nilo Occidental, e incluso la presencia de microplásticos.
Cada pollo recibe una anilla metálica oficial y otra de PVC de alta visibilidad para su identificación a distancia. Durante el proceso, se realizan mediciones biométricas para evaluar su estado de salud y desarrollo.
El trabajo de campo, que sigue un calendario preciso desde febrero hasta septiembre, ha permitido acumular una valiosa serie histórica de datos, convirtiendo esta zona en un referente continental para la conservación del buitre negro.
El Grupo de Intervención en Altura (GIAM), del Cuerpo de Agentes Forestales, es el equipo detrás de esta labor. Esta unidad especializada en biodiversidad interviene en árboles y cortados rocosos, rescata especies protegidas y se encarga de la construcción de nidos. En 2025 realizaron 144 actuaciones, 80 de ellas centradas en el buitre negro, y en el primer semestre de 2026 ya suman 89 operaciones.
La labor del GIAM trasciende fronteras. El año pasado colaboró por tercera vez con el Gobierno de Portugal en el Parque Natural del Douro Internacional y mantiene una estrecha colaboración con AENA y la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) para garantizar la seguridad en sus intervenciones cerca del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas.
El balance de casi tres décadas confirma que la Sierra de Guadarrama es un santuario para el buitre negro, una especie en declive en otras zonas de Europa. El asentamiento de 185 parejas y la superación de los 2.000 ejemplares anillados demuestran la efectividad del trabajo sostenido.