El tribunal considera al acusado autor de un delito de homicidio con la agravante de parentesco. La sentencia, emitida tras el veredicto de culpabilidad de un jurado popular, absuelve al hombre de otros cargos como conducción temeraria, bajo influencia de drogas, lesiones y maltrato habitual.
Los hechos ocurrieron el 2 de septiembre de 2024 en Madrid. Tras una discusión en su domicilio compartido, la víctima siguió al acusado hasta la calle. Según el jurado, la mujer se colocó delante del coche, llegando a subirse al capó, y posteriormente se agarró al lateral del vehículo mientras este circulaba.
El jurado determinó que el acusado era consciente de que la mujer permanecía aferrada al coche. A pesar de ello, continuó conduciendo, realizó maniobras bruscas, invadió la acera y frenó bruscamente, provocando que la víctima saliera despedida y sufriera un grave traumatismo craneoencefálico. Falleció al día siguiente en el hospital.
El tribunal estima que el acusado actuó con dolo eventual, asumiendo el riesgo extremo para la vida de la víctima. Además de la pena de prisión, se le prohíbe aproximarse a los hijos de la víctima durante veinte años, se le impone diez años de libertad vigilada y se acuerda el comiso del vehículo.
La sentencia contempla la posibilidad de sustituir la pena por la expulsión del territorio nacional, con prohibición de regreso por diez años, al acceder al tercer grado penitenciario o libertad condicional. La resolución no es firme y puede ser recurrida.




