Sanidad madrileña impulsa la telemedicina para pacientes cardiológicos

El proyecto CardiologIA Madrid 365, pionero en España, utiliza IA para monitorizar a 28.000 pacientes y prevenir complicaciones.

Imagen genérica de una pantalla de monitorización cardiológica con gráficos y luces de inteligencia artificial.
IA

Imagen genérica de una pantalla de monitorización cardiológica con gráficos y luces de inteligencia artificial.

La Comunidad de Madrid ha implementado CardiologIA Madrid 365, un innovador proyecto de telemedicina en el Hospital público Ramón y Cajal que ya está mejorando la atención a pacientes con enfermedades cardiovasculares.

El sistema, puesto en marcha en noviembre del año pasado, busca ofrecer un modelo avanzado de atención cardiológica en España. Según se destacó durante la presentación, esta iniciativa ya está contribuyendo a salvar y prolongar vidas, otorgando mayor libertad a los pacientes con afecciones cardíacas.
CardiologIA Madrid 365 está diseñado para dar servicio a los aproximadamente 600.000 madrileños cuya referencia es el Hospital Ramón y Cajal. Permite un control clínico continuo, las 24 horas del día y los 365 días del año, para personas con patologías como insuficiencia cardíaca, arritmias, cardiopatía isquémica o aquellos en riesgo de padecerlas. La plataforma se anticipa a posibles complicaciones mediante tecnología basada en el internet de las cosas (IoT) y la Inteligencia Artificial (IA).
A través de la Tarjeta Sanitaria Virtual, los pacientes acceden a la aplicación CardiologIA. Desde esta app, el equipo médico monitoriza datos cruciales para la salud cardiovascular, como el peso, nivel de glucosa, presión arterial o saturación de oxígeno. Los usuarios pueden introducir esta información manualmente o mediante dispositivos conectados que facilitan el control desde casa.
El equipo profesional de CardiologIA Madrid 365 realiza el seguimiento con el apoyo de la IA. Ante la detección de un riesgo elevado, se activan de forma inmediata acciones como teleconsultas, ajustes de tratamiento, derivaciones urgentes, valoraciones especializadas o coordinación directa con el Servicio de Urgencia Médica regional (SUMMA 112). Además, los pacientes pueden seguir programas de rehabilitación desde sus hogares y recibir recordatorios de medicación.
Este recurso pionero de la sanidad pública madrileña, que cuenta con una inversión regional de 2 millones de euros, ha gestionado desde su inicio más de 11.486 alertas clínicas, de las cuales casi 400 fueron calificadas como críticas. Actualmente, el sistema cuida de 28.000 personas, con planes de expandir el número de monitorizados simultáneamente hasta mil en los próximos meses.
El centro de control de CardiologIA Madrid 365, que opera con 10 puestos de trabajo para personal facultativo y de Enfermería y un muro de pantallas de alta resolución de 22 metros cuadrados, es el núcleo del sistema. Desde aquí, el equipo visualiza en tiempo real el estado clínico de los beneficiarios, recibe alertas individualizadas y consulta las predicciones del modelo de IA.
La plataforma integra diversas fuentes de información, incluyendo la historia clínica electrónica, laboratorio, electrocardiografía e imagen cardiológica, junto con la monitorización continua a través de dispositivos 'wearables' como relojes inteligentes, tensiómetros y básculas. La comunicación directa con el usuario se realiza mediante la Tarjeta Sanitaria Virtual, que incluye un canal específico con contenidos educativos personalizados.
El sistema genera automáticamente alrededor de 160 tipos de alertas clínicas, clasificadas por nivel de riesgo, para orientar la actuación médica antes de que el deterioro clínico sea irreversible. Esto facilita la derivación inmediata a profesionales médicos, promoviendo una atención rápida, anticipada, integral y preventiva.
Los beneficiarios pueden comunicarse con el equipo de CardiologIA Madrid 365, recibir respuestas rápidas ante señales de alarma y acceder a 75 vídeos educativos personalizados, lo que ayuda a reducir la incertidumbre y el miedo asociados a patologías crónicas. El proyecto, financiado con Fondos Next Generation, posiciona al Hospital Ramón y Cajal como un referente nacional e internacional en innovación clínica.