Rubén Antón recupera la historia de Margarida Borràs, la travesti mallorquina ejecutada en la València medieval

La artista e investigadora publica “Margarida Borràs, la que era hombre”, una novela histórica fruto de años de investigación sobre una de las figuras más singulares de la memoria LGTBIQ+ medieval europea

Rubén Antón recupera la historia de Margarida Borràs, la travesti mallorquina ejecutada en la València medieval

Rubén Antón, con su novela Margarida Borràs, la que era hombre, fruto de una investigación histórica que la llevó hasta los archivos de la Corona de Aragón

En 1460, Margarida Borràs fue ejecutada en València y su historia quedó reducida a unas pocas líneas en un documento medieval. Cinco siglos después, Rubén Antón recupera su voz en Margarida Borràs, la que era hombre, una novela histórica nacida de años de investigación y de una búsqueda en archivos que devuelve a Mallorca y Valencia una parte de su historia.

"He mezclado investigación histórica, ilustración, espiritualidad y memoria queer para reconstruir la figura de Margarida desde otro lugar."

Rubén Antón · Escritora e investigadora LGTBIQ+
Hay historias que sobreviven durante siglos reducidas a unas pocas líneas de un documento. La de Margarida Borràs es una de ellas En 1460, en la València medieval, una persona nacida como varón en Mallorca y perteneciente a una familia de notarios fue ejecutada públicamente después de haber vivido como Margarida. Su historia quedó recogida por el cronista Melcior Miralles y, más de quinientos años después, continúa planteando preguntas sobre la vida, el género y las formas de disidencia en la sociedad medieval.Ahora, Rubén Antón recupera su historia en Margarida Borràs, la que era hombre, una novela histórica que nace de años de investigación, trabajo de archivo y estudio del contexto social en el que vivió Margarida. El libro no se centra únicamente en el final de su vida. Su propósito es reconstruir literariamente todo aquello que pudo existir detrás de las pocas líneas que han sobrevivido en los documentos.

Una novela construida desde la investigación

Rubén Antón desarrolla desde hace años un proyecto artístico y de investigación dedicado a recuperar la memoria histórica LGTBIQ+. A través de Drag is Burning, ha investigado y divulgado historias de travestismo y disidencia sexual y de género mediante exposiciones, publicaciones, televisión y otros proyectos culturales.
Margarida Borràs, la que era hombre supone un nuevo paso dentro de ese trabajo: trasladar esa investigación al terreno de la novela histórica. Para construir la obra, Antón ha trabajado con fuentes medievales y documentación de archivo, intentando reconstruir tanto la vida de Margarida como el mundo social que la rodeó.
La novela parte de los datos históricos conocidos y utiliza la ficción para explorar aquello que los documentos no conservaron: su infancia, sus relaciones familiares, su llegada a València, las personas que pudo conocer y las circunstancias que pudieron llevarla a construir una vida propia lejos de Mallorca.
El resultado no pretende presentar como hechos históricos aquello que pertenece a la ficción, sino utilizar la literatura para dar vida a los espacios que la documentación ha dejado en blanco.

Una mallorquina en la València del siglo XV

Las fuentes medievales permiten establecer que Margarida era de origen mallorquín y que era hija de un notario. Posteriormente se trasladó a València, donde vivió como Margarida Borràs y quedó registrada en el dietario de Melcior Miralles. El 28 de julio de 1460 fue ejecutada públicamente en la plaça del Mercat de València.
La excepcionalidad de su historia reside también en la información que, pese al paso de los siglos, ha llegado hasta nosotros sobre su manera de vivir y presentarse públicamente.
Antón evita trasladar automáticamente categorías contemporáneas a una persona del siglo XV y la ubica en el limbo del binarismo de género. La novela parte de las palabras y los hechos conservados en las fuentes para intentar comprender a Margarida como una persona andrógina dentro de su propio tiempo histórico. El título del libro procede precisamente de la forma en que el cronista medieval se refirió a ella.

Un nuevo hallazgo sobre la familia Borràs de Inca

Durante la investigación para la novela, Rubén Antón acudió al Arxiu de la Corona d’Aragó de Barcelona, donde localizó documentación relacionada con miembros del linaje Borràs vinculados al ejercicio de la notaría en Inca durante la primera mitad del siglo XV.
Entre los registros encontrados aparece de forma reiterada el nombre de Arnau Borràs, documentado en los años anteriores a la ejecución de Margarida. La coincidencia resulta especialmente relevante al cruzar diferentes elementos: el apellido Borràs, la profesión de notario, la localización en Inca y la cronología de los registros.
Además, el nombre Arnau Borràs aparece entre diferentes generaciones del linaje familiar vinculados a la notaría al norte de la isla. Uno de ellos figura registrado en los archivos autorizados por el Magnànim en una fecha compatible con la generación a la que pertenecería el padre de Margarida.
La documentación localizada no contiene una fórmula explícita que identifique a uno de estos Arnau Borràs como padre de Margarida. La relación es una reconstrucción genealógica basada en el conjunto de registros encontrados. Sin embargo, el hallazgo aporta una nueva vía para investigar el origen familiar de una mujer cuya procedencia mallorquina ya estaba recogida por las fuentes históricas.
Para Antón, este trabajo de archivo permite situar la historia de Margarida dentro de un contexto familiar y social concreto: el de las familias de notarios de Inca en la Mallorca del siglo XV.

Una historia entre Mallorca y València

El recorrido vital de Margarida conecta así dos territorios de la Corona de Aragón. Mallorca aparece como el lugar de origen familiar; València, como el escenario en el que desarrolló su vida adulta y donde finalmente fue ajusticiada.
Ese desplazamiento constituye también uno de los elementos centrales de la novela, que reconstruye el viaje de una persona entre dos sociedades y dos momentos de su vida, explorando las relaciones familiares, sociales y afectivas que pudieron formar parte de su existencia.
Más allá de las circunstancias de su muerte, Margarida Borràs, la que era hombre plantea una pregunta esencial: ¿quién fue realmente Margarida? Sabíamos cómo murió pero no cómo vivió.

La memoria como punto de partida

La publicación de la novela continúa la trayectoria de Rubén Antón en la recuperación de historias que han quedado fuera de los relatos históricos tradicionales.
Su trabajo combina investigación, creación artística y divulgación para recuperar personajes y experiencias LGTBIQ+ devolviéndoles un espacio de memoria y celebración dentro de la cultura contemporánea.
Con Margarida Borràs, la que era hombre, Antón convierte ahora una figura documentada de la València del siglo XV en la protagonista de una novela histórica y recupera, al mismo tiempo, parte de su vida y de su propio origen mallorquín.
Más de quinientos años después de su muerte, Margarida Borràs y su historia están más vivas que nunca.

A través de una escritura que cruza archivo, simbolismo y sensibilidad contemporánea, Rubén Antón devuelve voz, dignidad y presencia a una figura borrada durante siglos por la historia oficial.

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