La infraestructura, que había permanecido cerrada al tráfico en sentido salida desde el pasado 3 de agosto, ha sido reabierta a las 7 de la mañana de este lunes, según ha informado el delegado de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante. Estos trabajos son un paso más hacia la futura conexión con el nuevo túnel de la A-5.
Carabante ha explicado que el túnel permanecerá operativo durante los próximos meses, si bien se requerirá un nuevo cierre a finales de año. Esta interrupción, prevista entre finales de noviembre y principios de diciembre, se realizará para ejecutar la conexión definitiva entre ambas infraestructuras, buscando minimizar las afecciones al tráfico.
El objetivo es que, tras este último corte, el tráfico pueda circular por la totalidad del nuevo túnel y enlazar con la M-30 antes de que concluya 2026. Las actuaciones llevadas a cabo durante agosto incluyeron la demolición de la losa de hormigón de la rampa de salida, la excavación hasta la cota final y la construcción de la nueva estructura.
Durante la noche se instalaron 14 vigas de gran tonelaje y 30 metros de longitud para cubrir el vano entre los estribos, requiriendo el uso de una grúa de grandes dimensiones y la ocupación total de la calzada. Estas vigas permitirán conectar el túnel existente de la M-30 con el túnel ya ejecutado de la A-5.
El delegado ha destacado que se está cumpliendo la planificación establecida, con la obra civil del soterramiento afrontando su recta final. Los trabajos equivalentes en el túnel de entrada a Madrid se completaron en verano de 2025.
Paralelamente, el Ayuntamiento iniciará a finales de septiembre las obras de urbanización del espacio liberado en superficie. El soterramiento de la A-5, con una inversión de unos 410 millones de euros, liberará más de 100.000 metros cuadrados para crear el futuro Paseo Verde del Suroeste, un corredor de 3,2 kilómetros que conectará Madrid Río, la Casa de Campo y la Cuña Verde de Latina.
Esta actuación busca mejorar la conexión entre barrios y reducir drásticamente el tráfico en superficie, que actualmente soporta unos 80.000 vehículos diarios. La superficie recuperada integrará nuevas zonas verdes, itinerarios peatonales y ciclistas, uniendo áreas separadas por la A-5 desde 1968.




