La tensión interna en el PSOE de Alcalá de Henares se agudiza con el prolongado cierre de su sede, la Casa del Pueblo, que lleva más de dos meses clausurada por una presunta avería. Diversos militantes socialistas denuncian que este cierre se estaría utilizando para limitar la actividad política y acallar las críticas hacia la dirección del partido, según informa Vozpópuli.
Este cierre coincide con un momento crítico para la agrupación local, especialmente ante la proximidad de las elecciones municipales. Un grupo de afiliados tenía planeada una reunión para discutir el futuro de la organización, pero los encuentros se han trasladado a locales alternativos como bares y cafeterías. Fuentes del PSOE complutense cuestionan la veracidad o la lentitud en la reparación de la supuesta avería, considerando inusual que una incidencia mantenga cerrada tanto tiempo a una agrupación relevante de la Comunidad de Madrid.
El descontento se ve agravado por la continuidad de la gestora designada por la dirección federal, que lleva más de tres meses al frente de la organización sin convocar elecciones primarias. Algunos militantes ironizan comparando la situación con las obras de la Sagrada Familia, lamentando que se dificulte la afiliación y la actividad ordinaria en un ciclo electoral decisivo.
Están haciendo una Sagrada Familia, pero en pequeñito.
La situación ha llevado a más de 300 afiliados a remitir un escrito a la dirección federal del PSOE exigiendo la convocatoria inmediata de primarias. Los firmantes consideran que la gestora ha excedido los plazos razonables y denuncian una falta de actividad política y comunicación con la base. Se llegó a plantear una concentración ante la sede, aunque finalmente no se materializó.
Las críticas se dirigen en gran medida hacia el secretario general del PSOE de Madrid, Óscar López, a quien responsabilizan del bloqueo orgánico de la agrupación. Los sectores críticos advierten que esta crisis interna debilita las opciones electorales socialistas en una ciudad estratégica para el PSOE madrileño, beneficiando indirectamente al gobierno municipal de Judith Piquet. La dirección federal se enfrenta a una decisión incómoda en una agrupación histórica, con creciente presión para restablecer la normalidad orgánica antes de la precampaña municipal.




