Un equipo internacional, liderado por el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares Carlos III (CNIC), ha identificado un nuevo mecanismo molecular implicado en la miocardiopatía hipertrófica, la enfermedad genética cardiovascular más común. La investigación, publicada en Nature Cardiovascular Research, también confirma la eficacia del mavacamten, el primer tratamiento dirigido para esta patología, frente a diversas mutaciones genéticas.
La miocardiopatía hipertrófica, que afecta aproximadamente a 1 de cada 250 a 500 personas, se caracteriza por un engrosamiento anormal del músculo cardíaco y una contractilidad excesiva, lo que puede derivar en arritmias fatales. Se origina por mutaciones en los genes del sarcómero, especialmente en el gen MYBPC3, que codifica la proteína cMyBP-C.
El estudio se centra en un subgrupo de mutaciones en MYBPC3 que alteran la interacción de la proteína cMyBP-C con la miosina, el motor molecular del corazón. Este hallazgo, obtenido a través de un modelo de ratón con la variante R502W, define un nuevo mecanismo de patogenicidad.
Se evaluó la eficacia del mavacamten, que modula la actividad de la miosina, en ratones R502W. El tratamiento frenó el remodelado patológico del músculo cardíaco y mejoró la tolerancia al ejercicio en este modelo, así como en uno de pérdida completa de cMyBP-C. Los resultados en tejido cardíaco humano generado in vitro refuerzan su relevancia clínica.
El Dr. Jorge Alegre-Cebollada, investigador principal, señala que el mavacamten está transformando el tratamiento, pero la respuesta varía entre pacientes. Este trabajo sugiere que la causa de esta efectividad desigual podría estar relacionada con las diferentes mutaciones.
La investigación confirma la eficacia del mavacamten independientemente del mecanismo molecular subyacente, ampliando el espectro de pacientes beneficiados. El modelo murino desarrollado servirá para estudiar nuevas terapias dirigidas a este subgrupo específico.




