El Museo del Romanticismo expone dibujos inéditos de artistas del siglo XIX

La muestra 'El artista en Italia' reúne diecisiete obras de los Madrazo y Palmaroli, documentando sus viajes formativos por Italia.

Interior de una sala de exposiciones de arte con dibujos históricos enmarcados y expuestos.
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Interior de una sala de exposiciones de arte con dibujos históricos enmarcados y expuestos.

El Museo Nacional del Romanticismo de Madrid presenta la exposición 'El artista en Italia', que explora los viajes formativos de artistas europeos en el siglo XIX, con diecisiete dibujos inéditos.

La exposición, que estará abierta hasta el 20 de septiembre, se centra en los viajes de formación que los artistas europeos realizaban a Italia a mediados del siglo XIX. Por primera vez, se exhiben diecisiete dibujos inéditos de Federico y Luis de Madrazo y Vicente Palmaroli, creados antes de la fundación de la Academia de España en Roma.
Estas obras, en su mayoría adquisiciones recientes del Ministerio de Cultura para la institución, proceden de la colección del propio museo. Durante el siglo XIX, artistas como los Madrazo y Palmaroli buscaban inspiración en Roma, tanto en las obras de maestros como Miguel Ángel, Rafael o Giotto, como en las ruinas de la Antigüedad.
Además de la inspiración artística clásica, los creadores de la época prestaron atención a los tipos populares representados en las estampas, convirtiéndolos en protagonistas de sus obras. Los estudiantes de arte accedían a academias de dibujo y modelos vivos con indumentaria tradicional, incluyendo campesinas que posaban a cambio de una retribución económica, especialmente en los alrededores de la Piazza di Spagna.

"Tanto el pintor, como el escultor y grabador, deben necesariamente frecuentar por la noche ciertas escuelas privadas de desnudo, pliegues y trajes, donde se les admite mediante el pago de una retribución convencional."

José Galofre · Autor de 'El artista en Italia'
Esta cita proviene de la obra 'El artista en Italia y demás países de Europa. Estado actual de las Bellas Artes', publicada en 1851 por José Galofre, que da título a la exposición. Galofre también subrayaba la importancia de la luz natural para el estudio del color, advirtiendo que pintar de noche podía llevar a "la falsedad de las tintas y en la pesadez del claro-oscuro" debido a la luz artificial.