La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una campaña especial de vigilancia para disuadir el baño en áreas protegidas del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama. El objetivo principal es garantizar la seguridad de los visitantes y proteger la flora y fauna de estos valiosos espacios naturales durante la temporada estival.
Los controles se concentrarán en los puntos de mayor afluencia de público, incluyendo las conocidas charcas de La Pedriza. Durante el verano, patrullas compuestas por agentes forestales, la Guardia Civil y policías locales supervisarán estas zonas para asegurar el cumplimiento de la normativa vigente.
En las primeras semanas, las intervenciones tendrán un carácter principalmente informativo. Sin embargo, a medida que avance el periodo estival, se procederá a denunciar a aquellos que infrinjan la prohibición bañándose en lugares no autorizados. El año pasado, los agentes forestales emitieron 20 denuncias por este motivo, con sanciones que oscilan entre los 300 y los 3.000 euros.
La prohibición abarca el tramo del río Manzanares desde su nacimiento en el Ventisquero de la Condesa hasta su desembocadura en el embalse de Santillana, en el término municipal de Manzanares El Real. Esta medida busca proteger el medio ambiente, facilitar la restauración ecológica y conservar los valores naturales del curso alto del río.
La Comunidad de Madrid recuerda que el baño está permitido únicamente en cinco espacios naturales designados: Las Presillas (Rascafría), Los Villares (Estremera), Playa del Alberche (Aldea del Fresno), y las zonas de El Muro y Virgen de la Nueva (ambas en San Martín de Valdeiglesias).
Además de las posibles sanciones económicas, las autoridades advierten sobre los serios riesgos para la salud y la seguridad que implica bañarse en lugares no habilitados. Estos peligros incluyen ahogamientos, golpes, cortes, insolaciones, quemaduras y el contacto con microorganismos patógenos como virus, bacterias, hongos y parásitos presentes en el agua.
Las playas de El Muro y Virgen de la Nueva contarán con un dispositivo de vigilancia sanitaria diario desde el 24 de junio hasta el 10 de septiembre. Este equipo, integrado por personal del SUMMA y Cruz Roja, recibirá refuerzos durante los fines de semana para garantizar la seguridad de los bañistas.




