Desde este jueves, el suburbano madrileño cuenta con 40 equipos de refrigeración distribuidos estratégicamente en los andenes de 20 estaciones clave de las líneas 1 y 5. Esta iniciativa, que se repite por tercer verano consecutivo, tiene como objetivo principal garantizar unas condiciones de confort óptimas para los viajeros y el personal durante los meses más calurosos del año.
La medida se ha adelantado este año en respuesta a las previsiones meteorológicas que anuncian un incremento temprano de las temperaturas. Los sistemas de refrigeración, que funcionan a base de agua, se activarán automáticamente entre las 11:30 y las 21:30 horas, siempre que la temperatura exterior supere los 30 grados o cuando la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emita avisos por episodios de calor intenso.
En la línea 1, los dispositivos se han instalado en las estaciones de Sol, Chamartín, Alvarado, Iglesia, Antón Martín, Estación del Arte, Atocha, Puente de Vallecas, Buenos Aires y Alto del Arenal. Por su parte, en la línea 5 estarán operativos en Callao, Alonso Martínez, Gran Vía, Chueca, Ópera, Diego de León, Núñez de Balboa, La Latina, Puerta de Toledo y Acacias.
Adicionalmente, Metro de Madrid ha reforzado el mantenimiento de los sistemas de aire acondicionado de toda su flota de trenes. La compañía ha recordado que cualquier incidencia detectada en estos sistemas conlleva la retirada inmediata del tren afectado para su reparación, buscando minimizar el tiempo de inactividad.
Como medida complementaria para conservar la temperatura interior de los convoyes y optimizar la climatización, Metro mantendrá desactivada la apertura automática de puertas durante los meses de verano.




