Médicos de Madrid dejan las horas extra para exigir mejoras laborales

Facultativos de 19 hospitales públicos inician una huelga de peonadas para reclamar un Estatuto Marco propio y equipararse a la OCDE.

Imagen genérica de un estetoscopio sobre documentos médicos.
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Imagen genérica de un estetoscopio sobre documentos médicos.

Facultativos de 80 servicios en 19 hospitales públicos de la Comunidad de Madrid han cesado la realización de horas extraordinarias de tarde, conocidas como peonadas, para exigir mejoras laborales y un Estatuto Marco propio.

La huelga de peonadas, convocada por el sindicato mayoritario Amyts, comenzó este lunes afectando a facultativos de 16 especialidades. Esta medida, que busca reducir las listas de espera, se suma a movilizaciones similares en otras comunidades autónomas y pone de manifiesto el "malestar médico y facultativo" en el país, según ha señalado la secretaria general de Amyts, Ángela Hernández.
Hernández advirtió que las administraciones sanitarias "se están equivocando" si ignoran estas demandas, y aunque pidió disculpas a los pacientes por las posibles repercusiones, defendió la necesidad de actuar para evitar un mayor deterioro del sistema sanitario público de gestión directa.
Los profesionales que secundan la protesta han dejado de realizar las peonadas, que son clave para ampliar la capacidad asistencial fuera del horario estándar, especialmente en quirófanos y consultas. Quedan excluidos los trasplantes y las guardias localizadas, consideradas actividades esenciales.

Sin cambios significativos, se producirá cada vez menos médicos y facultativos en el Sistema Nacional de Salud.

Los facultativos exigen a la Consejería de Sanidad la convocatoria inmediata de una mesa de negociación específica para médicos y personal facultativo de la Comunidad de Madrid, con representación exclusiva y capacidad negociadora real. Las dos reuniones previas con la Administración han sido calificadas de "decepcionantes" por el comité de huelga.
Entre las principales reclamaciones se encuentran el apoyo de la Comunidad de Madrid a un Estatuto Marco propio a nivel estatal, la implantación de la jornada laboral de 35 horas semanales, y una mejora en la remuneración de la hora de guardia hasta el 175% de la hora ordinaria, con el objetivo de voluntariedad en cinco años. También piden el fin del abuso de la temporalidad y un incremento del sueldo base vinculado a la formación y responsabilidad, buscando equiparar las condiciones salariales a las de los países de la OCDE.