La iniciativa, celebrada el jueves en el auditorio de Casa del Lector, tuvo como único requisito para los asistentes acudir con un libro para leer y conversar. Este concepto sencillo atrajo a un público diverso, desde jóvenes hasta adultos, interesados en compartir su pasión por la lectura.
“"El encuentro convierte la lectura en un acto social y colectivo."
Según fuentes municipales, este tipo de eventos, que combinan la lectura personal con el intercambio de ideas, han ganado popularidad en grandes ciudades como Nueva York, Londres o Roma. La capital española, con su vibrante vida cultural, se suma a esta tendencia, ofreciendo espacios para una aproximación más participativa a los libros.
La propuesta fue descrita por el director artístico de Matadero Madrid como un "picnic literario para leer y conversar". La sesión integró lectura, música y diálogo entre los participantes, todo ello en un ambiente diseñado para la comodidad y la interacción. El compositor y dj Luis Miguel Cobo creó un paisaje sonoro que acompañó las diferentes dinámicas del evento.
La actividad, que comenzó a las 19 horas, agotó sus inscripciones en pocas horas, evidenciando el gran interés del público. El auditorio se transformó para la ocasión con elementos como césped, hamacas y mesas, creando un espacio acogedor donde los asistentes podían sentarse en pequeños grupos y alternar momentos de lectura silenciosa con conversaciones sobre sus textos favoritos.




