El Sindicato de Médicos y Facultativos de Madrid (SIME), federado en CSIT UNIÓN PROFESIONAL, ha señalado que el resultado de la última elección de plazas para residentes de Medicina Familiar y Comunitaria en la región confirma el fracaso de las medidas de fidelización anunciadas por la Comunidad de Madrid. Según el sindicato, los nuevos especialistas rechazan los contratos ofertados por considerarlos poco atractivos, debido a la movilidad forzosa, los desplazamientos obligatorios y la falta de estabilidad real.
CSIT UNIÓN PROFESIONAL critica que la Comunidad de Madrid está comprometiendo seriamente la retención de médicos de familia formados en la región al ofrecer contratos que exigen desplazamientos fuera del centro de salud asignado. La organización sindical lleva más de un año advirtiendo a la Gerencia Asistencial de Atención Primaria de que este modelo contractual es incompatible con el objetivo de fidelizar a los nuevos especialistas.
A pesar de los anuncios reiterados de la Comunidad de Madrid sobre medidas para atraer y retener a estos profesionales, como incentivos económicos y contratos de mayor duración, la realidad muestra que estas iniciativas no están dando los resultados esperados. En los últimos dos años, la Gerencia de Atención Primaria ha ofrecido plazas que requieren que el médico se desplace, al menos un día a la semana, a un centro distinto del de su referencia.
Con motivo de la elección de plazas para los residentes que finalizan su formación en julio de 2026, CSIT UNIÓN PROFESIONAL ya había alertado de que 33 de las 155 plazas ofertadas incluían desplazamiento obligatorio. Estas plazas implicaban una distancia media de 33,5 kilómetros, con un máximo de 61,5 kilómetros, y tiempos de desplazamiento considerables, sin una compensación adecuada ni una planificación laboral negociada.
El resultado de la elección ha confirmado estas advertencias: 21 de las 33 plazas con desplazamiento obligatorio han quedado vacantes. Además, de los 139 residentes convocados, solo 49 aceptaron una plaza, lo que representa un descenso muy significativo del 43% respecto a 2025 y del 48% respecto a 2024. La tendencia en los últimos años muestra una pérdida progresiva de atractivo de la Atención Primaria madrileña, con cifras de médicos que eligen quedarse que han pasado de 17 en 2021 a 49 en 2026.
Para CSIT UNIÓN PROFESIONAL, la conclusión es clara: cuando la oferta laboral incluye condiciones poco atractivas, movilidad forzosa y desplazamientos no compensados, los médicos no optan por quedarse en Madrid. El sindicato argumenta que utilizar estos contratos para cubrir centros con graves problemas de personal no soluciona la falta de profesionales, sino que fragmenta la asistencia, dificulta la continuidad de la atención y traslada al profesional costes económicos y personales.
El sindicato exige a la Consejería de Sanidad y a la Gerencia de Atención Primaria que retiren los contratos condicionados a desplazamientos obligatorios, eliminen la movilidad forzosa, garanticen contratos vinculados a un centro de salud concreto, ofrezcan condiciones laborales competitivas y negocien con la representación sindical cualquier medida que afecte a las condiciones laborales. Asimismo, piden reforzar los centros de difícil cobertura con medidas estructurales y analizar las causas del descenso de médicos de familia que finalizan su formación en Madrid.
SIME concluye que Madrid no puede seguir anunciando medidas de fidelización mientras ofrece contratos que imponen movilidad e incertidumbre a los médicos recién formados. La solución, según el sindicato, pasa por reforzar la Atención Primaria con plantillas estables, condiciones dignas y proyectos profesionales reales.




