Desde su puesta en marcha, el complejo ha registrado un total de 527 familias usuarias, con una estancia media que se sitúa en los 24,18 días. La mayoría de las personas que han hecho uso de estas instalaciones provienen de otras comunidades autónomas, destacando especialmente los desplazamientos desde Castilla-La Mancha, Castilla y León y Extremadura.
El perfil de los beneficiarios está estrechamente vinculado a la atención sanitaria de alta complejidad. El 75% de los casos atendidos corresponden a pacientes ingresados en centros de referencia del Servicio Madrileño de Salud, como los hospitales La Paz, 12 de Octubre, Gregorio Marañón y Ramón y Cajal.
La gestión del centro, a cargo de la Fundación Avintia, se centra en ofrecer un entorno residencial para mitigar el impacto emocional de las familias. El complejo dispone de 30 habitaciones distribuidas en tres módulos, además de espacios comunes que incluyen cocinas, lavanderías, salas de estar y áreas infantiles.
Cabe destacar que dos tercios de las familias alojadas han acudido para acompañar a pacientes menores de edad, siendo el 36% de ellos neonatos, lo que subraya la importancia de este recurso para el bienestar emocional del entorno familiar durante procesos pediátricos.




