Madrid Río, ejemplo de transformación urbana para alcaldes internacionales en el Bloomberg Citylab

El alcalde de Madrid ha presentado el parque lineal como un modelo de renaturalización, movilidad y gestión forestal a una delegación de líderes municipales.

Delegación internacional recorriendo el parque Madrid Río.
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Delegación internacional recorriendo el parque Madrid Río.

El alcalde de Madrid ha guiado a una delegación de alcaldes internacionales por Madrid Río, destacando el parque como un referente global en transformación urbana, renaturalización y movilidad sostenible.

Durante el foro Bloomberg Citylab, celebrado en la capital, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha mostrado el parque Madrid Río a una delegación de alcaldes de diversas ciudades del mundo. El recorrido a pie por varios puntos del parque lineal sirvió para presentar este espacio como un ejemplo de transformación urbana, resultado del soterramiento de la M-30.
La visita permitió al alcalde posicionar uno de los proyectos urbanos más emblemáticos de Madrid ante responsables municipales internacionales. El Ayuntamiento busca que Madrid Río sea la carta de presentación de una transformación que conecta la naturaleza, el espacio público, la movilidad y la regeneración del entorno fluvial.
La delegación visitó enclaves destacados como la playa urbana, el skatepark y el Puente de Perrault. El itinerario concluyó en el Centro de Interpretación de Madrid Río, un equipamiento diseñado para explicar el valor ambiental y territorial de esta intervención.
El Ayuntamiento resalta este corredor verde como una intervención que modificó la relación de la ciudad con el río Manzanares y su entorno. Madrid Río surgió del soterramiento de la M-30, una operación que recuperó una extensa franja para el uso ciudadano, antes dominada por el tráfico y la fragmentación urbana.
El proyecto, finalizado el 15 de abril de 2011, abarca una superficie total de 1.210.881 metros cuadrados. En este espacio se distribuyen 33.623 árboles de 47 especies, 470.844 arbustos y más de 210.000 metros cuadrados de pradera. Estas cifras son utilizadas por el Ayuntamiento para defender el carácter ambiental del proyecto y su contribución a la infraestructura verde de la capital.