La medida surge tras conocerse resoluciones judiciales que eximen al Real Madrid de responsabilidad directa sobre las molestias sonoras, trasladando la carga a los organizadores de los espectáculos. La intención del Ejecutivo regional es establecer un marco que permita la celebración de eventos bajo criterios de equilibrio y mesura.
La presidenta regional ha defendido la necesidad de compaginar el descanso de los residentes con la actividad de un recinto que considera clave para la proyección internacional de la ciudad. Según ha señalado, el objetivo es evitar que la capital pierda su capacidad de atraer eventos de gran formato, siempre que se garantice el respeto a los niveles de ruido permitidos.
“"Lo que vamos a hacer es dar equilibrio, compaginar el descanso de los vecinos con un recinto que es el mejor ahora mismo del mundo para organizar eventos de esas características."
Por su parte, las asociaciones vecinales han mostrado su rechazo a esta iniciativa. Los colectivos afectados consideran que la administración no debería facilitar la actividad del estadio mientras no se hayan implementado soluciones técnicas definitivas para la insonorización de las instalaciones, un problema que ha provocado la suspensión de conciertos desde septiembre de 2024.




