Madrid prorroga el contrato para el mantenimiento de sus 445 fuentes ornamentales

La Junta de Gobierno aprueba una extensión de casi tres años con un presupuesto de 4,2 millones de euros para conservar iconos como Cibeles y Neptuno.

Detalle de un surtidor de fuente ornamental en Madrid con arquitectura clásica al fondo.
IA

Detalle de un surtidor de fuente ornamental en Madrid con arquitectura clásica al fondo.

El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado la prórroga del contrato para el mantenimiento de sus 445 fuentes ornamentales, incluyendo emblemáticas como Cibeles y Neptuno, hasta septiembre de 2027.

La vicealcaldesa, Inma Sanz, anunció la extensión del servicio, que cuenta con un presupuesto de 4,2 millones de euros. Este acuerdo, que comenzará el próximo 1 de diciembre, es el último periodo de prórroga previsto para el contrato iniciado en octubre de 2023 y gestionado por el Área de Obras y Equipamientos.
El servicio abarca la conservación, mantenimiento y reparación de las instalaciones hidráulicas ornamentales distribuidas por todos los distritos de la capital. Quedan excluidas las fuentes ubicadas en el interior de parques singulares que disponen de contratos de conservación integral propios.
Entre las instalaciones cubiertas se encuentran grandes láminas de agua con juegos de luces y movimiento, como las de los parques del Planetario y Pradolongo, así como otras con géiseres, toberas, difusores, cascadas y sistemas de iluminación configurables.

"Las fuentes ornamentales son una de las señas distintivas de Madrid."

Inma Sanz · Vicealcaldesa de Madrid
Sanz destacó la importancia de estas fuentes, que cubren una superficie total de 160.268 metros cuadrados y albergan un volumen de agua de casi 77 millones de litros. En conjunto, las 445 fuentes disponen de 14.147 focos de iluminación y 734 bombas hidráulicas.
Las instalaciones cuentan con sistemas avanzados de gestión para controlar el consumo de agua y energía mediante contadores inteligentes. Incorporan mecanismos como variadores de frecuencia y sensores, incluyendo anemómetros, para adaptar el funcionamiento de las bombas y la altura de los chorros según las condiciones ambientales.
La monitorización de estos sistemas se realiza desde el Centro de Control de Instalaciones Urbanas, lo que, según el Consistorio, mejora la eficiencia energética y el control operativo. Los horarios de funcionamiento se ajustan según la época del año.