El proyecto, que ha recibido el visto bueno del Consejo de Gobierno, contempla una intervención integral sobre 744 equipos de aire acondicionado. Estos dispositivos se encuentran instalados en 47 convoyes de la línea 1 y 46 de la línea 5, dos de los trayectos con mayor volumen de usuarios de toda la red, que registran anualmente cerca de 197 millones de desplazamientos.
El contrato de mantenimiento tendrá una vigencia inicial de cuatro años, con la posibilidad de extenderse dos ejercicios adicionales. El objetivo principal es asegurar que los sistemas operen con la máxima eficiencia, especialmente durante los meses de verano, cuando las temperaturas exteriores son más elevadas y la afluencia de pasajeros aumenta.
Además de las tareas de mantenimiento preventivo estipuladas por la normativa de la compañía, el plan incluye la reparación de averías, la sustitución de piezas desgastadas por el uso intensivo y la implementación de mejoras técnicas constantes para elevar la fiabilidad de la climatización en el transporte público madrileño.




