La Presidencia del Pleno del Ayuntamiento de Madrid, bajo la dirección de Borja Fanjul (PP), ha emitido una resolución con fecha del 1 de junio de 2026 que altera las normas de acceso y asistencia del público a las sesiones de las Comisiones Permanentes. Esta medida, según el documento oficial, reestructura la distribución de asientos en el Salón de Comisiones, otorgando plazas fijas a los grupos políticos y reservando una cuota menor para los ciudadanos, una decisión que ha sido inmediatamente rechazada por el Grupo Municipal Socialista.
La resolución, firmada por el Secretario General del Pleno, Federico Andrés López de la Riva Carrasco, justifica la actualización por los cambios derivados de las elecciones municipales del 28 de mayo de 2023. Ante la variación en el número de partidos con representación y el volumen de concejales, la administración local ha considerado necesario modificar el régimen vigente desde enero de 2020. El Salón de Comisiones, situado en la plaza de la Villa número 4, mantiene un aforo total de 16 plazas para asistentes externos a la corporación.
A partir de la entrada en vigor de la norma, el aforo se distribuirá proporcionalmente entre las fuerzas políticas y el público general. El desglose oficial es el siguiente: 5 invitaciones para el Grupo Municipal Popular, 2 para Más Madrid, 2 para el Grupo Municipal Socialista (PSOE), 1 para Vox, y 6 plazas reservadas para el público general. La resolución se ampara en el Reglamento Orgánico del Pleno (ROP), que faculta al Presidente del órgano para asegurar la buena marcha de los trabajos. Estas atribuciones se ejercen por delegación del alcalde en el concejal Francisco de Borja Fanjul Fernández-Pita desde el 17 de junio de 2023.
Supone un nuevo agravio a la democracia
El Grupo Municipal Socialista ha reaccionado de forma adversa, calificando la resolución como un "nuevo capítulo de la política mordaza de la participación ciudadana" promovida por el equipo de Gobierno del alcalde José Luis Martínez-Almeida. Los socialistas critican que, hasta ahora, las 16 butacas se asignaban sin barreras entre vecinos o representantes de entidades. Con el nuevo tope de seis asientos para ciudadanos no vinculados a partidos, estiman una "reducción de más del 60 % en la presencia de la ciudadanía en estos espacios de participación institucional". La portavocía socialista ha valorado esta medida como "un nuevo agravio a la democracia" y ha advertido que los vecinos expresarán su desacuerdo en las urnas.




