Cientos de menores de entre 6 y 12 años pasarán una semana conviviendo de forma continuada con residentes en 19 centros, 17 de ellos de titularidad pública. El objetivo es reforzar los lazos entre generaciones mediante el ocio, el aprendizaje y la convivencia.
La programación incluye actividades lúdicas, creativas y terapéuticas diseñadas para el disfrute conjunto. Entre ellas se encuentran talleres de elaboración de helados y chapas, sesiones de terapia asistida con animales, juegos tradicionales, manualidades y lecturas compartidas, así como olimpiadas intergeneracionales.
Más allá del valor educativo y emocional, el programa ofrece una solución de conciliación para las familias durante el verano, especialmente para aquellos niños cuyos abuelos o familiares trabajan en los centros.
“"Favorecen el intercambio y el enriquecimiento mutuo, además de fomentar el envejecimiento activo. Es una iniciativa de gran valor que cuenta con todo nuestro apoyo y agradecimiento."
Este programa se enmarca en el Plan de Envejecimiento Activo y Prevención a la Dependencia, que busca mejorar la salud, autonomía y oportunidades de desarrollo personal de las personas mayores. En la Comunidad de Madrid residen más de 276.000 personas mayores en soledad, un 25% de la población mayor de 65 años, lo que subraya la importancia de combatir el aislamiento.
Otras iniciativas intergeneracionales en la región incluyen el Día de los Abuelos, el Concurso de Jardines y Huertos, el intercambio de correspondencia 'Cartas desde Francia' y el proyecto 'Tu historia de verdad importa'. Madrid ostenta la mayor esperanza de vida de Europa, con una media de 85,7 años.




