En el marco de estas iniciativas, la Atención Primaria ha celebrado sesiones grupales que han servido también para crear redes de apoyo entre las participantes. De estas actividades, 164 se han enfocado en el aprendizaje del amamantamiento, 183 en el postparto y la crianza con los hijos presentes, y 946 en la preparación al alumbramiento.
Estas sesiones proporcionan información básica sobre técnicas de lactancia y desmienten mitos comunes que pueden generar inseguridad. Adicionalmente, durante la Semana Mundial de la Lactancia Materna, los centros de salud públicos de la región ofrecerán información específica en sus pantallas para concienciar sobre sus beneficios.
La Gerencia Asistencial de Atención Primaria de la Consejería de Sanidad continuará acreditando centros de salud que promueven esta práctica, alineándose con la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia de la OMS y Unicef. Este programa incluye la formación del personal y el impulso de la lactancia.
La evidencia científica subraya los beneficios de la lactancia materna para los recién nacidos, aportando nutrientes, hidratación y defensas naturales que reducen el riesgo de enfermedades. Estudios indican también una menor probabilidad de obesidad, asma o alergias.
Para las madres, la lactancia materna favorece la recuperación uterina postparto y actúa como factor protector contra el cáncer de mama y de útero. Los organismos internacionales recomiendan la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses de vida y su inicio en la primera hora tras el nacimiento.




