El Ayuntamiento de Madrid planea revitalizar el Parque de Atracciones, un espacio que atrae anualmente a cerca de un millón de visitantes. La iniciativa se centrará en una nueva concesión que busca modernizar las instalaciones y aumentar la competitividad del parque como polo de atracción turística y de ocio en la capital. Los pliegos del concurso se publicarán en las próximas semanas y serán un punto clave en el Debate sobre el Estado de la Ciudad de este martes.
Esta licitación pondrá fin a la concesión actual, que data de 1967, año en que se adjudicó la construcción, conservación y explotación del parque, inaugurado en 1968. Desde su apertura, la gestión ha estado a cargo de Parques Reunidos.
Los nuevos pliegos priorizarán las ofertas que incluyan inversiones significativas para la modernización del recinto y la incorporación de nuevas atracciones. Se exigirán también mejoras en accesibilidad para crear un parque más inclusivo y actuaciones orientadas al ahorro energético.
“"El histórico Tiovivo del Parque de Atracciones, construido artesanalmente en Francia en 1927 y adquirido por el parque en 1968, deberá ser objeto de una conservación especial."
Una de las novedades más relevantes será la protección reforzada del histórico Tiovivo del Parque de Atracciones. Esta pieza, de gran valor arquitectónico y artístico, requerirá mantenimiento, consolidación y posible restauración por parte del futuro gestor.
El consistorio ha dejado claro que todas las inversiones y gastos operativos correrán por cuenta del concesionario o de terceros, sin aportación económica municipal. Además, cualquier intervención deberá respetar la superficie actual de zonas verdes y espacios ajardinados.
La historia del parque se remonta a 1941, cuando ya existía la intención municipal de construir un recinto similar en la Casa de Campo. El proyecto no avanzó hasta 1966, con el inicio del concurso público. La concesión inicial fue de 35 años, ampliada en 1992 por 24 años más. Tras las pérdidas por la pandemia, se aprobó en 2023 un reequilibrio económico que extiende la vigencia hasta el 27 de septiembre de 2027.
A lo largo de sus 58 años de funcionamiento, el parque ha pasado por cinco grandes renovaciones. Las décadas de los sesenta y noventa vieron la incorporación de atracciones como la Noria y el Silla Voladoras. En 1998 se reorganizó en cinco áreas temáticas, y entre 2005 y 2006 se inauguraron las montañas rusas Abismo y Tarántula. La última gran ampliación se realizó entre 2014 y 2018 con el área infantil de Nickelodeon.
Actualmente, el recinto ofrece más de treinta atracciones, habiendo renovado cerca de cuarenta instalaciones a lo largo de su historia. El perfil de visitante predominante son familias con niños y jóvenes, con una clientela mayoritariamente local. El Ayuntamiento confía en que la nueva concesión impulse la competitividad del parque y atraiga tanto a madrileños como a turistas.




