El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, acompañado por la vicealcaldesa Inma Sanz, la delegada de Cultura, Turismo y Deporte, Marta Rivera de la Cruz, y el concejal de Centro, Carlos Segura, ha presentado el monolito en memoria de las víctimas del atentado en la antigua cafetería Rolando, situada en el número 4 de la calle del Correo. En este ataque terrorista, ETA causó la muerte de 13 personas e hirió a más de 60.
La explosión ocurrió hace 52 años, el 13 de septiembre de 1974, y marcó el primer atentado indiscriminado de la organización terrorista contra la población civil. Aunque la bomba estaba dirigida a los agentes de la cercana Dirección General de Seguridad, solo uno de ellos resultó herido y falleció tiempo después a causa de las lesiones.
La instalación de este monolito es un paso más en el plan del Ayuntamiento para erigir placas de recuerdo a las víctimas del terrorismo, un acuerdo unánime que ha cobrado impulso en el presente mandato. El proyecto, denominado ‘Itinerario de la libertad’, ya cuenta con 40 placas conmemorativas en la capital, la mitad de las cuales se han colocado en los últimos dos años.
En los próximos meses se añadirán más placas y, a partir de ahora, el ‘Itinerario de la libertad’ estará disponible online a través del geoportal del Ayuntamiento y de una aplicación de geolocalización. Estas plataformas incluirán información detallada sobre los sucesos ocurridos en cada punto conmemorativo.
El alcalde subrayó que Madrid es la ciudad europea más afectada por el terrorismo y reafirmó el compromiso municipal para mantener viva la memoria de las víctimas, expresando una gratitud eterna a las familias afectadas por el terrorismo de ETA.
“"Preservar la memoria de aquellos que dieron su vida por preservar las nuestras es una muestra de gratitud y afecto que permanecerá para siempre en la sociedad."
Durante el acto, también se entregaron las Medallas al Mérito Social a los guardias civiles Antonio Molina y Juan Aguilar. Estos agentes, con su intervención el 17 de diciembre de 2002, frustraron la entrada en Madrid de 130 kilos de explosivos destinados a un atentado. En el enfrentamiento armado en Collado Villalba, uno de los guardias perdió la vida y el otro resultó gravemente herido, lo que le obligó a retirarse del servicio.
En presencia de sus familiares y de representantes de la Guardia Civil, el alcalde destacó que estos homenajes buscan honrar a quienes sacrificaron sus vidas para proteger a los demás.




