El Consejo de Gobierno ha aprobado la tramitación de un Acuerdo Marco que facilitará el suministro de estos sistemas implantables, los cuales utilizan impulsos eléctricos para estimular zonas afectadas por enfermedades. El acuerdo tendrá una vigencia inicial de 12 meses, prorrogable hasta tres años adicionales.
Estos neuroestimuladores tienen aplicaciones diversas. En neurología, se emplean en el tratamiento de enfermedades como el párkinson, el síndrome de Tourette y la epilepsia, pudiendo mejorar significativamente la calidad de vida de los pacientes. Su colocación en el nervio vago, por ejemplo, se asocia a la mejora en casos de epilepsia.
Además de sus usos neurológicos, los dispositivos pueden regular la hipertensión arterial mediante la estimulación de los senos carotídeos. En el ámbito urológico, su indicación en las raíces sacras se enfoca en el tratamiento de la incontinencia y la retención urinaria no obstructiva, así como la incontinencia fecal.
La implementación de este Acuerdo Marco centralizado por el Servicio Madrileño de Salud (SERMAS) busca garantizar la disponibilidad continua de estos equipos en todos los hospitales. Asimismo, la compra conjunta por volumen permitirá obtener condiciones económicas más favorables y agilizará los procesos administrativos y de gestión.




