Madrid declara emergencia cinegética por 50.000 jabalíes

La Comunidad de Madrid busca reducir accidentes de tráfico y daños en cultivos con nuevas medidas de control poblacional.

Un jabalí en el borde de una carretera al anochecer, con luces de vehículos borrosas.
IA

Un jabalí en el borde de una carretera al anochecer, con luces de vehículos borrosas.

La Comunidad de Madrid ha declarado la emergencia cinegética en gran parte de su territorio para controlar la población de jabalíes, estimada en unos 50.000 ejemplares, que causan una media de 120 accidentes de tráfico anuales y graves daños en cultivos.

El Gobierno regional justifica esta medida como una necesidad para la seguridad vial y la protección de la agricultura, abordando los problemas derivados de la expansión de esta especie. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, subrayó que los jabalíes son responsables del 65% de los accidentes provocados por fauna silvestre en la región.
Novillo explicó que la población de jabalíes supera la capacidad del ecosistema y que su censo es complejo, haciendo necesaria una intervención para mantener el equilibrio natural. "Tenemos que hacer una retirada para no romper ese equilibrio", afirmó el consejero, reconociendo que aún queda "mucho por hacer".

"El jabalí nos ha estado generando muchísimos accidentes de tráfico. Es un tema de seguridad vial, es un tema de daños importantes en cultivos y es un tema de seguridad animal."

Carlos Novillo · Consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior
Paralelamente, la Asamblea de Madrid ha aprobado la nueva Ley de Caza y Pesca, impulsada por el Ejecutivo autonómico. Esta legislación actualiza normativas vigentes desde 1970 (caza) y 1942 (pesca), permitiendo la digitalización de licencias y agilizando la gestión administrativa para facilitar la integración con la licencia nacional. La región cuenta con aproximadamente 45.000 licencias de cazadores y una cifra similar de pescadores.
La nueva norma también busca mejorar la seguridad en el uso del monte, que es cazable en más del 70% del territorio madrileño. Se sancionarán las interferencias en las batidas de caza para prevenir riesgos, garantizando la seguridad y el derecho de los cazadores, ciclistas y recolectores a usar estos espacios.