Tras un periodo de suspensión cautelar, la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno regional ha dictaminado que los inmuebles carecen de valor cultural que justifique su protección. Esta decisión permite continuar con el proyecto de un alojamiento turístico que ofrecerá 260 camas en el corazón de Lavapiés.
La licencia de obras, inicialmente concedida por la Agencia de Actividades, había sido paralizada a principios de año tras una denuncia del PSOE y varias asociaciones civiles que buscaban proteger el edificio por su posible valor patrimonial. El Ayuntamiento de Madrid había elevado la consulta a la Comunidad de Madrid, que en un principio aseguró que pediría la protección ambiental del edificio.
Fuentes municipales confirman que el asunto queda ahora resuelto, recordando que el inmueble, situado junto a la plaza de Nelson Mandela, se encontraba vandalizado y cerrado desde hacía tiempo. El proyecto hotelero se desarrollará en una parcela de 400 metros cuadrados con 1.800 de edificabilidad.
El edificio albergó el icónico restaurante senegalés Baobab, que cerró en 2020. Organizaciones y partidos políticos intentaron frenar el derribo, argumentando que podría tratarse de uno de los pocos ejemplos de edificaciones del caserío tradicional de la Villa de Madrid, fechable al menos en el siglo XVII, y que aportaba un alto valor urbano.




