La ceremonia, celebrada en la sede del Ayuntamiento de Madrid, ha contado con la asistencia de los Reyes de España, la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Este reconocimiento, considerado la máxima distinción que otorga la institución municipal, se concede habitualmente a jefes de Estado extranjeros durante sus visitas oficiales a la capital.
Durante el encuentro, el pontífice ha dejado su firma en el Libro de Honor del consistorio. En su dedicatoria, ha expresado su deseo de que Madrid continúe siendo un espacio de convivencia e integración, fundamentado en valores humanos compartidos.
“"Que Madrid siga siendo una ciudad acogedora e integradora, donde la vida en sociedad se inspire en los auténticos valores humanos."
La pieza entregada es una obra de orfebrería que recrea las antiguas llaves de la muralla histórica de la ciudad. El acto se ha desarrollado conforme al Reglamento de Protocolo y Ceremonial municipal, sirviendo como preámbulo a los actos religiosos programados para esta jornada en la Plaza de Cibeles.




