Este domingo, desde las 08:00 horas, las calles de Madrid se llenaron de atletas y espectadores para la celebración de la 48ª edición de la maratón. El evento, conocido por su combinación de deporte y música en vivo a lo largo del recorrido, ha consolidado a la ciudad como un referente mundial del running.
La prueba, organizada por la Asociación Deportiva MAPOMA, cuenta con el prestigioso sello Gold Label de la Federación Internacional de Atletismo, lo que la equipara a otras grandes citas internacionales como las maratones de Nueva York, Londres o Berlín.
“"Representa perfectamente el modelo deportivo que queremos para Madrid: inclusivo, internacional y abierto a todos los niveles. No es solo una prueba deportiva, es una celebración de ciudad."
La concejala delegada de Deporte del Ayuntamiento, Sonia Cea, fue la encargada de dar el pistoletazo de salida a las tres modalidades de la carrera: maratón (42 kilómetros), media maratón (21 kilómetros) y la carrera de 10 kilómetros. El consejero de Cultura, Turismo y Deporte de la Comunidad, Mariano de Paco, también destacó la importancia del evento para la ciudad.
El circuito madrileño es conocido por su exigente orografía, un factor que muchos corredores consideran un aliciente. Este año, la participación extranjera superó los 10.000 atletas, lo que subraya el carácter internacional de la maratón.
El recorrido, que comenzó en el Paseo de la Castellana, llevó a los participantes por lugares emblemáticos como la Puerta del Sol, el Palacio Real, la Casa de Campo, Madrid Río y el Museo del Prado, finalizando en el Paseo de Recoletos, entre Cibeles y Colón. Se dispusieron puntos de avituallamiento y guías de ritmo para apoyar a los corredores.
Para garantizar la seguridad, se desplegó un amplio dispositivo que incluyó a más de 200 sanitarios de Samur-Protección Civil, así como efectivos de Policía Municipal, Bomberos y agentes de Movilidad, similar al de ediciones anteriores.




