El acuerdo, alcanzado entre los alcaldes de ambas ciudades, contempla el traslado urgente de los vehículos este mismo viernes. Los autobuses, propulsados por gas, ya han completado su ciclo operativo en la capital y se encuentran listos para su nueva función.
Además de los vehículos, la ayuda de Madrid incluye el envío de material de apoyo como furgones, una grúa, repuestos y personal técnico especializado. También se proporcionará formación a los conductores burgaleses para asegurar una rápida puesta en marcha del servicio.
El incendio en Burgos dejó inoperativa a casi la mitad de su flota de autobuses, lo que obligó al consistorio a reorganizar el transporte urbano y buscar soluciones inmediatas. La cesión temporal de Madrid permitirá restaurar una parte significativa de la operatividad mientras se desarrollan alternativas a largo plazo.
“"Esta medida supone una solución inmediata que simplifica la gestión técnica y logística."
La cesión tendrá una duración inicial de seis meses, periodo durante el cual el Ayuntamiento de Burgos continuará trabajando en la recuperación total de su servicio y en la planificación de nuevas infraestructuras.




