Miembros del Madrid Chapter y del Madrid Sur Chapter, integrados en el Harley Owners Group (H.O.G.), han participado en la Blood Run 2026, una iniciativa internacional de donación de sangre que ha movilizado a centenares de moteros de España, Portugal y Francia durante el fin de semana.
La jornada del domingo comenzó con una ruta en moto por el sur de la Comunidad de Madrid, culminando en el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid en Vicálvaro. Allí, 49 miembros de ambos capítulos realizaron donaciones colectivas, sumándose a una movilización global impulsada por 22 chapters del H.O.G.
La iniciativa coincidió con el Día Mundial del Donante de Sangre, reforzando el mensaje sobre la necesidad constante de mantener reservas suficientes en hospitales y centros sanitarios. Se estima que unas 250 motocicletas y 200 donantes aptos participaron en la acción a lo largo de los tres días.
Los responsables de los capítulos destacaron que, más allá de la afición por las motos, la solidaridad y las iniciativas benéficas forman parte integral de su actividad anual. La Blood Run nació con el espíritu de coordinar una acción conjunta que trascendiera las fronteras geográficas.
“"Los chapters estamos más unidos que nunca, y acciones como la Blood Run lo demuestran. La solidaridad forma parte de nuestro ADN motero: rodamos juntos, compartimos camino y también arrimamos el hombro cuando hace falta."
Federico 'Xebo' Lescano, director del Madrid Chapter, subrayó la evolución de los chapters hacia un modelo basado en la comunidad y el apoyo mutuo. "Cada encuentro, cada ruta y cada actividad solidaria refuerzan una forma de entender el motociclismo en la que la sociedad está en el centro", afirmó.
Luis Romero, miembro del chapter desde 2010, compartió su experiencia tras donar, destacando su frecuente participación en actos benéficos con la Cruz Roja y otras organizaciones. "Es una de las cosas que más me motiva de nuestro club: me vuelve loco salir a rodar y si encima echo, echamos una mano, miel sobre hojuelas", expresó.
Tras las donaciones, los participantes celebraron un almuerzo de confraternización, consolidando el espíritu de compañerismo que caracteriza a estos grupos. La iniciativa aspira a convertirse en una cita habitual en futuras ediciones.
La jornada dejó una imagen simbólica: decenas de Harley-Davidson aparcadas junto al centro de donación, demostrando cómo una afición común puede transformarse en una acción útil para la sociedad, especialmente en un momento en que los bancos de sangre necesitan donaciones constantes.




