El volumen de agua almacenada en la región se encuentra actualmente 0,5 puntos por debajo de la media histórica. Durante el mes de junio, las precipitaciones registradas en las presas fueron de 5,6 l/m2, una cifra significativamente inferior a los 32,5 l/m2 que marca la media habitual para este periodo.
Este déficit pluviométrico ha provocado que las aportaciones a los embalses se limitaran a 11,1 hectómetros cúbicos, un 71,3% menos de lo esperado. Paralelamente, las altas temperaturas han impulsado un incremento del consumo del 10,1% respecto al mismo mes del año anterior, con un total de 55 hectómetros cúbicos derivados para el abastecimiento.
Ante este escenario, la empresa pública ha hecho un llamamiento a la ciudadanía para fomentar un uso responsable del recurso. A través de sus canales oficiales, se han difundido recomendaciones para optimizar el gasto doméstico, como ajustar el uso de electrodomésticos a carga completa o evitar el riego en las horas de mayor insolación.
A pesar de que la situación hidrológica se mantiene dentro de los parámetros de normalidad, la compañía continúa ejecutando planes de eficiencia. Entre las medidas estratégicas destacan la renovación de infraestructuras, la detección temprana de fugas y el aprovechamiento de agua regenerada para usos industriales y el mantenimiento de zonas verdes.




