Sanz ha respondido a la formación de Rita Maestre, que ha solicitado la nulidad del gravamen argumentando que reproduce defectos ya señalados por la Justicia en la ordenanza anterior. La vicealcaldesa ha asegurado que el Ayuntamiento ha subsanado todas las deficiencias previas y que el procedimiento actual es "correcto".
“"Si realmente creen que es injusta, que vayan allí a reclamarla."
Desde el edificio de Prado 30, Sanz ha reiterado que la implantación de este tributo no fue una decisión del Consistorio, sino una imposición del Gobierno central. Por ello, ha desafiado a Más Madrid y al PSOE a unirse al equipo de Gobierno para solicitar conjuntamente la derogación de la tasa ante el Ministerio de Hacienda.
La reacción de la vicealcaldesa se produce después de que Más Madrid presentara una demanda contra la nueva tasa de residuos, aprobada para el año 2026. La formación opositora insiste en que la ordenanza incurre nuevamente en fallos de tramitación y en carencias en la justificación económica del impuesto, aspectos que ya fueron objeto de reproche judicial en la regulación anterior.




