Durante su discurso con motivo del Día de la Comunidad de Madrid, la presidenta ha afirmado que la sociedad madrileña "no se dejará controlar por nada ni nadie", y que cualquier intento de hacerlo encontrará una "digna y rotunda respuesta".
Díaz Ayuso ha resaltado que Madrid se alinea con la unidad de la Nación y con aquellas sociedades que buscan la libertad, así como con quienes se oponen al "terror y las imposiciones arbitrarias". Ha subrayado que la elección de "libertad y prosperidad" por parte de los ciudadanos convierte a la región en el "motor económico, político y social del país".
“"Ser libres del acoso político y del sectarismo ha permitido a los madrileños apreciar lo que funciona sin complejos."
Según la presidenta, esta libertad ha permitido a los madrileños valorar lo que funciona sin complejos, en una comunidad que "alienta a quien prospera" y está abierta a "aprender de gente prodigiosa". También ha señalado que la región no pierde el tiempo con "nacionalismo ni ideologías identitarias", lo que ha contribuido a su "mejor momento".
La presidenta también ha expresado su inquietud por la situación de España y la "soledad administrativa" de la Comunidad de Madrid como "región capital y puerta de entrada para el mundo entero". Ha destacado la heterogeneidad de la región, que "está hecha de todas las formas de ser español", y ha cuestionado las oportunidades perdidas en el contexto actual.
En este sentido, ha instado a enfocarse en proyectos estatales que reformen infraestructuras, distribuyan el agua de manera equitativa, incentiven a los profesionales de la medicina, modernicen el transporte para vertebrar el país, atraigan inversiones extranjeras y apoyen a los autónomos, así como a abordar la crisis familiar y la baja natalidad.



