Esta innovadora tecnología, según ha informado la Comunidad de Madrid, permite ejecutar el procedimiento con una exactitud milimétrica. Su aplicación es crucial durante la fase más delicada: la introducción del electrodo en la cóclea, una estructura fundamental del oído interno que convierte las vibraciones en señales sonoras interpretables por el cerebro.
El empleo del brazo robótico asegura una inserción a una velocidad constante de 0,1 milímetros por segundo, una estabilidad que la mano humana no puede mantener durante varios minutos sin pequeñas variaciones. Esta precisión minimiza el riesgo de daños en las estructuras cocleares y optimiza la colocación del implante.
La técnica adquiere especial relevancia en la actualidad, dado que un número creciente de candidatos a implante coclear conservan restos de audición. En estos casos, la cirugía requiere una precisión aún mayor para preservar las capacidades auditivas existentes y mejorar los resultados a largo plazo.
El implante coclear es un dispositivo que, a diferencia de los audífonos convencionales, transforma el sonido en impulsos eléctricos que estimulan directamente el nervio auditivo, facilitando la recuperación de la audición en personas con sordera profunda. La integración de la robótica no solo perfecciona la intervención actual, sino que también expande las futuras opciones terapéuticas.
El Servicio de Otorrinolaringología del Hospital La Paz posee una extensa trayectoria en el tratamiento de la hipoacusia y es un centro de referencia en este campo. Anualmente, lleva a cabo aproximadamente 40 implantes cocleares y atiende a unos 400 pacientes, consolidando su liderazgo nacional en cirugía auditiva.




