El evento, que inicialmente tenía prevista su clausura para finales de agosto, fue extendido hasta el 20 de septiembre por el Ayuntamiento de Madrid debido a la alta demanda ciudadana. Durante sus 65 días de apertura, la muestra alcanzó una media diaria de 1.044 personas, superando las cifras de otras exposiciones destacadas en la capital.
La propuesta expositiva ofreció un recorrido inmersivo por tres décadas a través de objetos, recreaciones de espacios cotidianos y elementos vinculados a la Enseñanza General Básica. Los asistentes pudieron rememorar materiales escolares, juegos y programas televisivos que formaron parte de la experiencia educativa de varias generaciones en España.
“"La muestra ha logrado reunir a distintas generaciones alrededor de recuerdos compartidos y convertir esa memoria en una experiencia cultural."
Los datos de asistencia casi duplican los registros de otras muestras recientes en espacios municipales. Según la delegada de Cultura, Marta Rivera de la Cruz, este resultado confirma el interés del público por una programación diversa que logre integrar el patrimonio, el arte y la memoria colectiva de forma innovadora.




