El Ayuntamiento de Madrid y la Fundación María Cristina Masaveu Peterson han alcanzado un acuerdo para llevar a cabo una intervención integral en la obra. La fundación, propietaria de la pieza, asumirá la totalidad de los costes de los trabajos, que serán ejecutados por una empresa especializada en restauración escultórica en estrecha colaboración con el estudio del artista.
Aunque la escultura ha recibido limpiezas anuales desde su instalación en 2018 y su estado general es bueno, la exposición continua a la lluvia, la contaminación urbana y otros agentes externos ha provocado la acumulación de suciedad y pequeñas manchas de oxidación que requieren un tratamiento más profundo.
La restauración comenzará con una limpieza exhaustiva para eliminar residuos de polución y depósitos de agua de lluvia, así como los puntos de oxidación localizados en la superficie. Además, los técnicos revisarán la estructura interna de la escultura, compuesta por un sistema tubular de acero inoxidable, para asegurar su integridad.
Se restituirán con silicona las uniones entre las distintas piezas que conforman la cabeza de la escultura, una medida preventiva para evitar la penetración de humedad y contaminantes. El proyecto también contempla la consolidación, estabilización y reintegración de las grietas superficiales detectadas, con el fin de preservar la continuidad estética y estructural de la obra.
Durante los trabajos, que se espera finalicen a principios de junio, la escultura permanecerá en su ubicación habitual en la Plaza de Colón, cubierta parcialmente por un andamio. Esto permitirá a los madrileños seguir de cerca el proceso de restauración de esta pieza, que se ha convertido en un referente visual en una de las plazas más emblemáticas de la capital.




