El evento, que tuvo lugar el pasado martes, incluyó la subasta de tres machos y doce hembras de ganado extensivo. Estos animales son altamente valorados por su resistencia, su notable capacidad de adaptación al terreno y su contribución esencial en la prevención de incendios forestales. El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, presidió el acto, subrayando la importancia de esta iniciativa para el sector.
Los ganaderos interesados participaron activamente en la puja, adquiriendo los ejemplares a los precios públicos establecidos por el IMIDRA. Durante su intervención, Novillo resaltó la labor fundamental del organismo en la mejora genética de la raza avileña-negra ibérica, considerada una de las más representativas de la ganadería extensiva madrileña.
La finca de Riosequillo alberga actualmente más de 150 cabezas de esta especie. El IMIDRA gestiona este rebaño en colaboración con la Asociación Española de Criadores de Ganado Vacuno Selecto de Raza Avileña-Negra Ibérica. De este total, 72 son hembras nodrizas, mientras que el resto se compone de machos, terneros y añojos, garantizando la diversidad y el futuro de la raza.
Este programa tiene sus orígenes en la década de los ochenta, cuando fue impulsado con la finalidad de asegurar que los ganaderos madrileños tuvieran acceso a estos animales y, al mismo tiempo, preservar una raza profundamente ligada al territorio y a la actividad ganadera tradicional de la región.
Anualmente, la Comunidad de Madrid destina un millón de euros a diversas ayudas destinadas al mantenimiento de razas de ganado. Estas subvenciones abarcan líneas de conservación de recursos genéticos de bovino a través de asociaciones, el cuidado de razas autóctonas amenazadas de ovino y caprino, y la preservación de especies en riesgo de erosión genética o en peligro de extinción, demostrando un firme compromiso con la biodiversidad ganadera.




