El proyecto, que transforma estos centros en CEIPSO, contempla la supresión de 66 grupos en los Institutos de Educación Secundaria (IES) para el curso 2026-2027. Esta reestructuración busca adaptar la oferta educativa a la nueva distribución de alumnos en los colegios.
Para cubrir la demanda, se prevé la creación de 81 grupos en los colegios, mientras que los institutos mantendrán 15 unidades para asegurar la escolarización. La medida requiere un total de 162 docentes, de los cuales 132 serán reubicados desde otros centros y 30 serán nuevas incorporaciones.
El plan continuará un año después con la implementación de 2º de la ESO, lo que permitirá la reubicación de otros 126 profesionales y la contratación de 28 adicionales. Con esta ampliación, el número total de centros autorizados en la región ascenderá a 101.
El Gobierno regional justifica esta iniciativa como una estrategia para reducir el abandono escolar y facilitar la conciliación familiar. No obstante, la medida ha suscitado críticas por parte de sectores educativos, que cuestionan la idoneidad de las instalaciones en los colegios y el impacto en las condiciones laborales del profesorado.




