El proyecto, anunciado el lunes, combinará la colaboración público-privada para movilizar una inversión de 500 millones de euros. El objetivo es ampliar la oferta asistencial de manera más rápida y sin recargar completamente al contribuyente, según ha defendido la presidenta regional.
De las 8.000 nuevas plazas, 6.000 serán residenciales y 2.000 de atención diurna. Al menos 3.200 de estas plazas se integrarán en la red pública, mientras que el resto corresponderá a centros privados accesibles mediante un cheque servicio.
“"Este sistema permitirá construir y gestionar nuevos centros a más velocidad y ampliar la oferta asistencial sin cargar todo el peso sobre el contribuyente."
El nuevo modelo residencial se caracteriza por centros más pequeños, con un máximo de 150 plazas y al menos el 50% de las habitaciones individuales. Estos equipamientos se distribuirán en 13 distritos de Madrid y 18 municipios de la región.
Entre las novedades del plan se incluye la incorporación de viviendas para personas mayores con dependencia leve o moderada, buscando fomentar una vida más autónoma. Además, algunos centros contarán con escuelas infantiles para promover la convivencia intergeneracional.
Las obras de la primera residencia ya han comenzado en Las Rosas, en el distrito madrileño de San Blas. El segundo proyecto se ubicará en El Cañaveral, en el distrito de Vicálvaro.




